martes, 6 de septiembre de 2011

El papeleo final

Por René Gómez Manzano:

LA HABANA, Cuba, septiembre, www.cubanet.org -Las noticias más recientes de Libia nos informan del exitoso avance de las tropas del Consejo Nacional de Transición. De manera curiosa, esos demócratas siguen siendo denominados por la prensa en general como “rebeldes”, cuando por el control abrumador que ejercen sobre el territorio nacional, incluyendo la capital, y por el reconocimiento que han recibido de la mayoría de los otros estados, deberían ser conceptuados como nuevo gobierno.

Del lado del depuesto déspota, las señales de descomposición se hacen cada día más evidentes. De ello dan fe la reciente huida de su mujer y otros familiares a Argelia, donde fueron recibidos “por razones humanitarias”. Lo mismo demuestran las contradictorias declaraciones de varios de sus hijos. Como la calificó con gran acierto un colega, la “Yamahiriya” está hoy “apolillada y desmochada”.

El uso obligatorio de ese sustantivo es una de las tantas arbitrariedades del sátrapa depuesto, que forzó a los extranjeros a utilizar esa versión árabe del vocablo “república” para referirse al estado libio. Algo así como si un gobierno magiar obligara a los foráneos a hablar de la “Köztársaság” de Hungría. Un pujo totalitario que todos acataron.

El proceso de desintegración del régimen despótico nos ha dado grandes oportunidades de observar distintas manifestaciones de la desvergüenza humana. A raíz de la liberación de Trípoli, un hijo del tirano declaró a la prensa, con el mayor desparpajo, que “los rebeldes habían caído en la trampa tendida contra ellos”.

¿Y qué decir de la actuación de Gaddafi tras ese importante acontecimiento? En una alocución grabada, instó a sus partidarios a aplastar a “las ratas” (variante libia de “los gusanos”), librando de ellas a la capital.

Lo anterior, como es natural, impone una pregunta a cualquiera que no sea un subnormal: Si el propósito final era recuperar el control de Trípoli, ¿entonces por qué el coronel no se quedó en la ciudad para encabezar la reconquista! ¿Por qué, según se dice, huyó por las cloacas de la urbe? Recordemos al Capitán Araña.

Pero el descoco no es exclusividad del déspota fugitivo y sus incondicionales. El diario Granma, alarmado, destacó el jueves en letras rojas la afirmación del nuevo gobierno: “Opositores dicen tener derecho a matar a Gaddafi”.

Cualquiera diría que los plumíferos del órgano oficial del partido único cubano creen que, para el tirano prófugo, el haber hecho todo lo que le dio la gana durante veintenas de años debe constituir una garantía suficiente de que no será aniquilado ni ajusticiado, sin importar que declare estar enfrentado a las nuevas autoridades.

Mientras tanto, ha terminado el mes del Ramadán. El período del año es sagrado para los mahometanos, pero resulta repugnante la constante alusión a esa circunstancia en boca de los “materialistas científicos” de la prensa oficialista cubana y TeleSur, quienes —dato curioso— sólo recordaban ese carácter santo cuando los aviones de la OTAN bombardeaban las instalaciones militares de Gaddafi, no cuando El Assad II, por las mismas fechas, masacraba a cientos de sirios.

Mientras tanto, los voceros más significados del régimen se muestran cautelosos ante el desmoronamiento de la tiranía gaddafista. Al parecer, desean desmarcarse para que nadie les pueda atribuir mañana la defensa a ultranza del impresentable régimen libio.

En la mismísima Mesa Redonda de la Televisión Cubana, una competente profesora comentó: “Yo no voy a decir si Gaddafi es el Diablo o no”. Por su parte, otro especialista expresó: “El coronel no se anda con chiquitas cuando lidia con sus opositores”. Curioso eufemismo para decir que es (o al menos, era) una hiena sedienta de sangre.

Esos habilidosos desmarques, realizados en el programa que tiene por misión informar a los ciudadanos sobre las posiciones oficiales del régimen castrista, dicen mucho. En definitiva, ellos reflejan que los voceros oficialistas están conscientes de que Gaddafi se cayó ya; ahora sólo falta el papeleo final.


Posteado por: "Comité Pro Libertad de Presos Políticos Cubanos"

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