martes, 8 de enero de 2013

¿Quién creo el desastre?



 | Por Alberto Méndez Castelló
PUERTO PADRE, Cuba, enero, www.cubanet.org — El general Raúl Castro dijo el pasado 28 de diciembre, en el Consejo de Ministros:
“Tener en cuenta los errores cometidos nos permitirá no volver a incurrir en ellos”.
A decir verdad, no comprendo a cuáles errores se refiere el general, que, además, no especifica quienes los cometieron.
Lo digo porque el General disertaba sobre cómo evitar fracasos en lo que han dado en llamar “actualización de nuestro modelo económico”.
Vamos a ver:
Aunque en la dirección, ya sea de una granja de pollos o de un Estado, existe un principio rector conceptuado en la posible delegación de la autoridad en los subordinados, jamás tal delegación permite a quienes dirigen sacar el cuerpo cuando las cosas salen mal. Pero en Cuba tal parece, o quieren hacer parecer,  que el inmovilismo sufrido por la nación es culpa de los cubanos de a pie y que los máximos jefes nada tienen que ver con el descarrilamiento del país.
En este pueblo muchos pasaron la navidad sin un terrón de azúcar, con todo y tener aquí un central azucarero que ya en 1953 produjo más de 658 mil toneladas, con lo  cual se convirtió en el mayor productor de azúcar de caña de Cuba y del mundo.
Todavía, el antiguo Delicias – hoy Antonio Guiteras-  es el mayor productor de azúcar de Cuba; solo que este año ratificó su condición de campeón nacional con solamente 60 mil toneladas.
Nuestro central produjo este año casi 11 veces menos que en 1953, cuando sus trabajadores solamente laboraban jornadas de ocho horas, mientras que el pasado año tuvieron que hacer turnos de 12 horas.
Pero aunque los obreros del central Antonio Guiteras en el 2012 trabajaron jornadas de 12 horas, cuatro horas más que en 1953, solo ganaron un salario con el cual esta  navidad no es que no pudieran comprar uvas, manzanas y los dulces tradicionales de estos festejos, sino  que, con lo ganado, no pudieron comprar en las Tiendas Recaudadoras de Divisas un kilogramo de lo que ellos mismos produjeron.
En una TRD, un kilogramo de azúcar vale lo que no gana un trabajador azucarero en dos días de trabajo. No se necesita ser sociólogo o economista para saber a quién pertenece el error que impide a un obrero sustentar a su familia.
Solo un ejemplo:
En los primeros 58 años de la República, Puerto Padre fue uno de los pueblos más importantes de la isla. Con 90 mil habitantes, el municipio ocupaba el octavo lugar en la provincia de Oriente y el décimo octavo en el país. Su aduana ocupaba el sexto lugar en las recaudaciones en la República. Hoy apenas entran barcos a este puerto.
Más de medio siglo llevan mandando los que hablan de errores propios como si fuesen asuntos ajenos. Pero si fuera poco, hablan de conducir urgencias nacionales sin prisa pero sin pausa, como si todo el quehacer en la isla, desde la Educación hasta la fabricación de azúcar, no estuviera marcado por improvisaciones ajustadas a conveniencias políticas.
Ayer fue el derrumbe de la Unión Soviética la preocupación en esta isla. Hoy es la salud del presidente venezolano.
El General Raúl Castro tiene razón: Tener en cuenta los errores cometidos nos permitirá no volver a incurrir en ellos.
Pero resulta que, en más de 50 años, los cubanos estamos incurriendo en el mismo error:
Confiar la administración del país a incapaces. Y ya es hora de no continuar por el camino equivocado. Para encontrar nuestra ruta debíamos comenzar diciendo a quienes nos han empantanado:
“Nuestro fracaso, nuestro único error ha sido confiar en ustedes. Y nunca olvidar que si de sabio es errar, de necios es permanecer en el yerro”.


Posted by: "Comité Pro Libertad de Presos Polticos Cubanos"

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