miércoles, 12 de septiembre de 2012

Cuba: Los plebiscitos silenciados


| Por Roberto Jesús Quiñones Haces

Embajada del Perú
Embajada del Perú

GUANTÁNAMO, Cuba, septiembre, www.cubanet.org -Es costumbre de los dirigentes cubanos alegar que en  nuestro país existe un gobierno genuinamente democrático y que “nuestra democracia” es  participativa, desprovista “de los vicios y lacras de la obsoleta democracia burguesa”.
He entrecomillado las frases para detenerme en  su análisis porque, ciertamente, cuando  los gobernantes cubanos hablan de “nuestra democracia” se refieren a la concebida por ellos, una “democracia” a la cual sólo tienen acceso sus adláteres y de la que están excluidos  los cubanos que incluso teniendo un pensamiento de izquierda se han atrevido a ofrecer otra interpretación de nuestra realidad y a discrepar. Resumiendo, eso que ellos llaman “nuestra democracia” es un coto dónde únicamente tienen cabida las personas que los dirigentes políticos y los hombres de las Suzuki (motos en que se transportan los agentes de la Seguridad del Estado) consideren como revolucionarias. Sin embargo,  sabemos que ni siquiera dentro de las filas “revolucionarias” existe un real ejercicio de la democracia porque todo gira alrededor del criterio establecido previamente por los mandantes del PCC. También sabemos que con el paso del tiempo los revolucionarios cubanos devinieron conservadores ortodoxos y  aunque se mantienen en el poder gracias al uso de la fuerza -no del derecho-, hace ya bastante tiempo que se desentendieron de las principales preocupaciones y necesidades del pueblo. Su único objetivo es perpetuarse en el poder.
En cuanto a lo que denominan “vicios y lacras de la obsoleta democracia burguesa”, los  ideólogos  y dirigentes cubanos olvidan que fue gracias a esa “obsoleta democracia burguesa” que Hugo Chávez Frías, Evo Morales y Rafael Correa llegaron al poder. Imagino cómo se sentirá Hugo Chávez cada vez que escucha a los dirigentes cubanos denostar de un sistema eleccionario que es precisamente la vía mediante la cual él ha logrado reelegirse desde 1999 hasta la fecha. Gracias a esa democracia Cuba –con una población mayoritariamente blanca, en la época- tuvo al primer presidente negro elegido democráticamente en el hemisferio occidental.
Lo que ocurre es que apenas convertidos en gobernantes, sin haber sido elegidos por nadie, los revolucionarios degustaron lo que el propio líder de la  finiquitada revolución calificara hace poco tiempo como “las mieles del poder”. Evidentemente resultaron empalagados. Alguna buena propiedad tienen esas mieles, porque llevan más de cincuenta años degustándolas.
Todo cubano que se resistió al establecimiento de un poder marcadamente intolerante con los adversarios, y que eliminó de golpe y porrazo las libertades  reconocidas en la Constitución de 1940,  tuvo tres destinos: el paredón de fusilamiento, el exilio o la muerte civil.
Éxodo del Mariel. Llegada a Miami
Éxodo del Mariel. Llegada a Miami
Derrotada la insurgencia anticomunista en 1966, eliminada la prensa libre, prohibidos los partidos políticos (excepto el comunista), controlados los sindicatos, desarticulada la sociedad civil, exiliados numerosos líderes políticos que podían erguirse como una vía alternativa ante el pueblo, fusilados otros adversarios, controlados por el gobierno todo el sistema de educación y de prensa, así como el sistema judicial, y aplicada con eficacia puntual una represión cuyos tentáculos penetraron hasta lo más íntimo de las familias, el aparato ideológico comenzó un profundo programa de adoctrinamiento y desarraigo. El deslinde fue tal que  familias que antes tenían como algo sagrado sentarse a la mesa cada 24 de diciembre fueren cuales fueren las diferencias, comenzaron a distanciarse y hasta a enemistarse por causa de sus posiciones políticas.
Comprobado el hecho cierto de que ir en contra del gobierno sólo podía traer problemas, comenzó a  consolidarse  en numerosos ciudadanos  un comportamiento basado en  la simulación  para  ascender en la escala social o al menos llevar una vida lo más tranquila posible frente al poder  totalitario. Pero no todos los cubanos actuaron así.
Aunque en Cuba no se han celebrado  elecciones desde hace más de 64 años (lo que ha existido en Cuba después de establecido el llamado Poder Popular no son elecciones, sino votaciones), sí han existido demostraciones espontáneas de rechazo al régimen comunista por parte de numerosos ciudadanos, las cuales han probado ante la comunidad internacional que la tan  publicitada unidad de todos los cubanos en torno a lo que un día fue un gobierno revolucionario, es solo  una fantasía de las mentes calenturientas  de quienes la proclaman.
Fueron los sucesos ocurridos en la Embajada del Perú y el posterior éxodo por el puerto del Mariel la primera gran demostración de descontento popular. Aunque anteriormente ya había existido el llamado “puente aéreo de Camarioca” y se habían producido  no pocas “deserciones” notorias, ningún suceso como éste demostró que, a inicios de la década de los años ochenta, el discurso gubernamental mostraba ya evidentes signos de obsolescencia cuya más importante resonancia era la dicotomía entre las palabras y la realidad vivida cotidianamente por la gran mayoría de los cubanos. El éxodo por el puerto del Mariel fue el primero de los grandes plebiscitos silenciados por los gobernantes cubanos y un mazazo para quienes habíamos  crecido dentro del entonces llamado proceso revolucionario, ahora devenido  retardatario.
Otra demostración de descontento fue el éxodo de los balseros a mediados de la década de los años noventa del pasado siglo. Posterior al maleconazo – la revuelta popular que se produjo cerca del malecón habanero- y menor que el éxodo del Mariel debido,  sobre todo, a la posición adoptada por el gobierno de Bill Clinton, la cifra de cubanos que fueron a parar a Panamá, a la Base Naval de Guantánamo y a un campamento de refugiados, superó el número de treinta y dos mil.
Un plebiscito diario, protagonizado por ciudadanos procedentes de todo el país desde finales de la década de los años setenta  es la cola de cientos de personas ante el Departamento de Refugiados de la Oficina de Intereses de los Estados Unidos de América, en J y Malecón. Desconozco la cifra de cubanos que desde hace más de  treinta y dos años han acudido a esa instancia en busca de una visa de salida definitiva del país, pero tomando como base la muy conservadora  cifra de cincuenta personas diarias -exceptuando sábados, domingos y los feriados norteamericanos y suponiendo que al año se labore allí sólo 241 días- la cantidad  atendida en estos 32 años asciende a 385 600. Y reitero, he sido sumamente conservador en el cálculo.
A esta palpable demostración de deseos de salir de la isla, que el gobierno cubano atribuye sólo a situaciones económicas, se ha unido desde hace aproximadamente dos años la cola frente a los Consulados del Reino de España en La Habana y Santiago de Cuba, así como frente a la propia Embajada en Prado y Cárcel. No sabemos -porque las cifras no han sido publicadas aún-  el número de cubanos que hoy ostentan la doble nacionalidad, pero estoy seguro de que la cifra también es de varias decenas de miles.
Si tuviéramos acceso a las estadísticas oficiales -un derecho establecido en el art.19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos- y pudiéramos comprobar cuántos cubanos han  abandonado definitivamente el país desde 1959 hasta hoy,  seguramente estaríamos ante una cifra descomunal, mucho más si tenemos en cuenta que Cuba nunca ha sobrepasado los doce millones y medio de habitantes.
A pesar de estos hechos, cuya esencia sí es del conocimiento del gobierno, que domina perfectamente  cifras e informaciones a las que los ciudadanos comunes no tenemos acceso, la alta dirección del país continúa en una posición  totalmente alejada de la  dura realidad que vive cotidianamente el pueblo por el que dice trabajar, y sigue haciendo planes a largo plazo, como si ella y este desastre fueran eternos. Quizás confían los comunistas en que muy pronto los científicos cubanos descubran algún medicamento milagroso o  técnicas de nanotecnología que le permitan prolongar su ancianidad y  continuar libando las mieles del poder exclusivo.
En tanto, estoy seguro de que continuaremos presenciando los plebiscitos que espontáneamente protagoniza el pueblo y que esa geriátrica “generación histórica” silencia con todos los medios a su alcance.


Posteado por: "Comité Pro Libertad de Presos Políticos Cubanos"

El miedo del castrismo se percibe en las calles



La situación en Cuba está marcada por un alto índice de violencia policial y acciones delictivas, dada la escasez y el descontento palpable
Quien salga a las calles en una u otra de las ciudades de Cuba no le resultará difícil percatarse de la abundante presencia de militares uniformados y otros de civil, así como de quienes sin pertenecer a uno de los cuerpos armados de la nación, se sabe que son alistados a los comprometidos o chivatos. Esta presencia policial es mayor en las urbes más populares, donde se choca con parejas de policías, de infantería y otros individuales, alguno que lleva perros amaestrados y el apoyo a estos desde vehículos automotores.
Dicha imagen se justifica cuando el robo, el asalto o el crimen están presentes de manera constante. No hay otra causa. Pero las autoridades cubanas tratan de enviar un mensaje al espacio universal, aduciendo que, a pesar de la crisis económica que afecta el país, aquí todo marcha sobre ruedas y en orden, y que el pueblo se mantiene unido a su revolución, su partido único y a sus líderes históricos.
Si fueran ciertas las expresiones lanzadas por los voceros del régimen, ¿qué justifica la situación antes descrita? Para esta interrogante hay una respuesta: la situación interna en Cuba está marcada por un alto índice de violencia policial y la presencia de acciones delictivas comunes, dada la escasez y el descontento popular palpable. A ello se suma el incremento de una oposición más madura, nutrida y consciente de que su accionar tiene el mayor caldo de cultivo en las calles, ante la mirada de sus compatriotas.
Considero como una clara manifestación de miedo, entre los principales resortes del castrismo, ese desespero mostrado en dichos patrullajes, el abordaje contra quienes transitan con una mochila o con jabas abultadas; o llevan una cámara de vídeo o fotográfica, o un pliego de papeles; o cuando en las intenciones de un grupo se interpretan ideas de efectuar una reunión contestataria. Ojalá me equivoque, pero aquí bien se podría recordar a una fiera acorralada, que en tales condiciones es cuando da los mayores y más mortíferos zarpazos.
Ejemplo de ello es un episodio represivo ocurrido el pasado 23 de agosto contra miembros de la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU). Fuerzas combinadas del Ministerio del Interior (MININT), encabezadas por su policía política, allanaron viviendas de opositores, detuvieron a varios activistas y saquearon materiales impresos, teléfonos celulares, computadoras, impresoras, cámaras. ¿Por qué lo hacen? Porque sienten miedo de perder el poder que consiguieron hace más de 53 años, engañando al mundo y al pueblo cubano.
Hago referencia a lo acaecido contra la UNPACU por ser lo más notorio en el país. En las provincias de Villa Clara, Pinar del Río, La Habana y Matanzas, la “Operación Atraco y Saqueo” también se enseñoreó de la oposición. En el caso de nuestra provincia, ocurrió el 25 de agosto, alrededor de las doce del mediodía, cuando un operativo protagonizado por un carro patrulla marca Lada 208 y un jeep verde de la patrulla de carretera me detuvieron en compañía de mi padre, el ex preso político Félix Navarro Rodríguez; y de Nelson Ruiz Alonso y Julio Martínez Guevara. Ya en la Unidad de la Policía de Calimete, sita en Calle Independencia número 33, me ocuparon una pequeña laptop personal.
En la Isla el gobierno no tiene que proteger a la nación de terroristas y armados. Cuando emplean las fuerzas militares, lo hacen contra organizaciones de la emergente sociedad civil con estrategias muy arraigadas dentro de la lucha pacífica y no violenta.
Las armas de estos compatriotas son sus ideas por una Cuba democrática, libre, plural y justa. Se apoyan en la honestidad, la verdad, en el amor de sus principios y buscan protegerse a través de los medios de comunicación y la solidaridad internacional.
Cuando las fuerzas represoras del gobierno cubano muestran en las calles su fortaleza militar sin paralelo, como se puede comprobar en este momento, se debe a que el miedo que vive el castrismo es ya muy difícil de disimular.


Posteado por: "Comité Pro Libertad de Presos Políticos Cubanos"

Entre cielo y tierra...


¿Si la Seguridad del Estado lo controla todo, por qué ocultarse, por qué no lanzarle una trompetilla? Ya va siendo hora de ejercer nuestros derechos a plena luz.
¿Nada oculto? Tal vez la única manera de salvarse de la dictadura sea poniendo las cartas sobre la mesa. Los ocultamientos solo generan pretextos para esa casi demencial "teoría de la conspiración" con la cual el régimen cubano desacredita cualquier intento de oposición.
En esta islita a la deriva todos andamos bastante aburridos y estresados. Los opositores por un lado, viendo cámaras del G-2 en los latones de basura o hasta en las rendijas de los inodoros; los represores por otro, intentando justificar el salario, ahora que está de moda ese asunto de la racionalización de plantillas.
Los opositores defienden el derecho a reunirse, dialogar y manifestarse, ejerciéndolo cada vez más a plena luz. Los "segurosos", por su parte, deliran con esa ya mencionada teoría de la conspiración y dilapidan el dinero estatal aplicándose a la vigilancia y la "represión de bajo perfil", bastante molesta y muy sintomática. Los señorones se están quedando sin argumentos y efectivamente, está en nuestras felices y disidentes manos la posibilidad de quitarles el índice acusatorio.
Andan los señorones en una escalada represiva, queriendo agotarnos el sentido del humor con dosis de miedo, advertencias, vigilancia y calabozos. Hace unos días intentaron aplicar el viejo y patético método nazi denominado "mitin de repudio" contra la vivienda de Antonio G. Rodiles, sede del proyecto Estado de SATS.
Pero afortunadamente parece ser que la "mentalidad de rebaño aterrorizado" está más  resquebrajada que lo que las apariencias indican. La nostalgia de los 70 y los 80, de la cual suelen padecer los señores de la policía política, es una trampa y un boomerang. La población tiene demasiadas preocupaciones en la cabeza y anda harta de que le tomen el pelo y la envíen a gritarle improperios a gente que por lo general ni siquiera saben quiénes son y que, además, hacen algo que ellos desearían hacer.
En este punto, entramos en un asunto al cual vale la pena dedicarle atención. ¿Cuán invisibles somos los opositores en Cuba? ¿Qué es lo que nos impide llegar a más personas? ¿Hasta qué punto el síndrome inoculado del terror nos ha hecho confundir la precaución y la contención con el paralizante miedo a actuar de manera más efectiva en las actuales circunstancias?
Vale recordar aquí la frase con que titulamos este texto. Entre cielo y tierra… no hay nada oculto. Si de veras la Seguridad del Estado es capaz de colocar un micrófono en el trasero de un hipopótamo para captar la conversación de dos disidentes a la vera del estanque del Zoo de la calle 26, ¿qué sentido tiene poner el ocultamiento donde va la trompetilla?
No tiene sentido seguir esperando para poder ejercer nuestros derechos a la luz del sol. El Estado de Derecho suele oscilar en las entrañas de la dictadura como un péndulo o el badajo de una campana. Es necesario el impulso de todas nuestras manos para que la campana suene. Es el momento de que cada demanda, cada grito por la libertad se amplifique.
Todos somos presos de un sistema de legitimación social que preconiza el subdesarrollo mental como una "virtud revolucionaria". Sin embargo, este estado de cosas no prevalecerá para siempre. El miedo no es eterno, ya va siendo hora de que dejemos de lado el juego del gato y el ratón y pongamos el rostro y el corazón como cartas bocarriba sobre la mesa.
Es tiempo de hacer más visible y expansiva la labor y la libertad de expresión de quienes hemos decidido actuar y opinar de manera natural, sin ataduras a un sistema corrupto y decadente.
Quizás la "Demanda Ciudadana por otra Cuba", cuyo camino apenas comienza, pudiera ser el detonante de un movimiento masivo que despierte del letargo a esta isla. Del mismo modo que la represión de la que son capaces los delincuentes enquistados en el poder no es secreto para nadie, tampoco lo es el cansancio, el asco y la decepción de todo el pueblo.


Posteado por: "Comité Pro Libertad de  Presos Políticos Cubanos"

Un país que no existe



| Por Martha Beatriz Roque Cabello
 


LA HABANA, Cuba, septiembre, www.cubanet.org -Son muchos los cubanos que hoy manifiestan un radical rechazo al régimen, y no han de ser pocos los que le odian abiertamente, tanto dentro como fuera del país. Pero en los últimos tiempos, son tantos y tan frecuentes sus disparates, que una llega a sentir lástima por nuestra isla grande, este verde caimán bajo la bota opresora de gente que está más que acabada, y no obstante, continúa atornillada al poder, haciendo todo el daño posible y terminando de destruir el pobre patrimonio que le queda al pueblo.
Los medios oficiales de difusión presentan un país que no existe. Muy en particular en el Noticiero Nacional de Televisión, todas las noticias con carácter nacional son alentadoras (por lo tanto, engañosas), sea cual sea el tema que aborden.
Los que percibimos a diario el estado ruinoso de lo poco que nos queda, nos preguntamos: ¿En qué parte de Cuba estoy viviendo, que no veo, no siento esto que se transmite como noticia? ¿Cómo es posible seguir vendiendo un futuro que nunca llega? Es la misma historia de tantos años, navegar en un mar de mentiras sin alcanzar nunca la línea del horizonte.
Otro tanto sucede con la prensa escrita. No hay que leer el periódico Granma -órgano oficial del Partido Comunista de Cuba-, para saber las noticias que va a publicar, incluso hasta la estructura que pueden tener.
En sólo 8 páginas diarias, con excepción de los viernes, que trae el doble, y de los domingos, que no se edita, lo acostumbrado es: en la primera página, alguna noticia irrelevante (ya sea sobre drogas, tiroteos, inmigrantes, fenómenos atmosféricos, etc…) pero que deschabe sobre el modo de vida estadounidense, siempre contrastando con el apoyo internacional a la campaña por la libertad de los mal llamados “Cinco Héroes”.
En su interior, una página completa de noticias nacionales para recordar efemérides y resaltar logros de cualquier actividad “revolucionaria”. Algunos acontecimientos internacionales, que siempre hay que leer entre líneas para descubrir verdades ocultas; y sendas páginas para deportes y cultura. La última plana, dedicada a corregir algunas mentirillas, pero siempre con el matiz de que se están superando los errores y todo será exitoso.
Habría que resaltar que después de las últimas “Reflexiones” locas del Comandante en Jefe –como las de la moringa y el yoga-, éstas no han vuelto a  ocupar el espacio estelar del periódico. Parece que alguien le aconsejó no escribir más, o quizás a Raúl Castro le dijeron que la mayoría del pueblo se burlaba de esos textos sin ton ni son, exactamente fuera de orden y medida.
La desaparición de las Reflexiones del anciano ex dictador no ha sido el único cambio en los medios de prensa. También el programa político de televisión la Mesa Redonda, ha sido acortado y será transmitido sólo de 7 a 8 de la noche, o sea, con una reducción de media hora. Y los fines de semana –cuando se hacían retransmisiones- no están ocupando ya el canal estelar (Cubavisión), lo cual significa un alivio para gran número de televidentes, especialmente los niños y jóvenes.
Hace muchos años que el régimen no tiene ideología que mostrar. En un momento determinado usó al niño Elián, envuelto en una demagógica aventura de paternidad. Después, pensó que podía hacer lo mismo con la campaña por la liberación de los cinco espías, pero el pueblo no les tiene simpatía, por lo que no ha funcionado, a pesar de la enorme cantidad de dinero que se gastan en propaganda. Este vacío ideológico, que ha hecho que ni siquiera ya mencionen a Marx, Engels y Lenin, se evidencia cada día más, a una gran velocidad.
El régimen no tiene ya nada que prometer y menos que mostrar. Por eso, lo que difunden los medios oficiales de información se va alejando más cada día de la realidad que vive el pueblo y reflejan un país imaginario.



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martes, 11 de septiembre de 2012

Secuestrado el director del la agencia Hablemos Press, Roberto de Jesús Guerra

Desaparecido el director de la agencia Hablemos Press

| Por CubaNet
Roberto de Jesús Guerra Pérez.

LA HABANA, Cuba, 11 de septiembre  (www.cubanet.org) – El director de la agencia de prensa independiente Hablemos Press, Roberto de Jesús Guerra Pérez, está desaparecido desde el mediodía del martes, según denunció su esposa Magaly Norvis en conversación telefónica con Cubanet.
La última información que se tiene de Guerra Pérez es que se dirigía a la embajada de la República Checa en horas del mediodía para usar los servicios de internet en esa representación diplomática. No regresó a casa, dijo su esposa y desde entonces su teléfono móvil está incomunicado. Lo acompañaba el fotorreportero de Hablemos Press Gerardo Youmel Ávila Perdomo, quien tampoco respondía su teléfono el martes.
Magaly Norvis relató a Cubanet que la noche del domingo, cuando se produjo el apagón que dejó a oscuras a casi todo el país, su esposo comenzó a enviar mensajes de Twitter informando sobre la situación. En esos mensajes García Pérez incitó a un “cacerolazo” aprovechando el silencio de la noche por la falta de electricidad, comentó Norvis.
Pocos minutos después, el director del Centro de Información Hablemos Press recibió una llamada en su teléfono personal de “Reinier”, un agente de la Seguridad del Estado, que lo acusó de incitar al desorden y lo responsabilizó por cualquier incidente de vandalismo que se produjera en La Habana.
Relata Norvis que el lunes a las 9.30 de la mañana se presentó en la residencia del matrimonio el oficial “Junior”, quien le entregó a Guerra Pérez una citación para presentarse a las 10 a.m en la Cuarta Unidad  de Policía del Cerro, en La Habana.
“Nosotros no aceptamos esa citación porque ellos están violando las leyes. Ellos saben que esas citaciones se hacen con 72 horas de antelación y esta era con media hora de antelación, y dijimos que no íbamos”, relató Norvis.
“Ahí vino la amenaza. El oficial nos dijo: ‘Por el bien de los dos les aconsejo que vayan’”, agregó.
“Esperábamos que nos allanaran la vivienda de un momento a otro, aunque hasta el momento no ha sucedido. Pero esperaron que Roberto saliera de la casa (el martes) para detenerlo, no sabemos en qué lugar ni en qué condiciones. Sé que está preso porque no responde al teléfono y no llegó a la embajada checa porque yo llamé”, declaró Norvis a Cubanet.
“Lo estoy dando por desaparecido”, subrayó.
“Responsabilizo a la Seguridad del Estado cubana por la integridad física de Roberto de Jesús Guerra Pérez, director del Centro de Información Hablemos Press. En estos momentos se encuentra desaparecido y ni siquiera los familiares sabemos dónde se encuentra. Las autoridades no han querido informar en qué unidad está siendo interrogado –quizás torturado, Dios sabe qué está pasando con Roberto- y todos, familiares y corresponsales (de Hablemos Press) responsabilizamos a la Seguridad del Estado por su integridad física”, concluyó.


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Las bombas malas y las bombas buenas del castrismo


| Por Orlando Freire Santana

Tarja de bronce en homenaje a la terrorista Urselia Díaz
Tarja de bronce en homenaje a la terrorista Urselia Díaz 

LA HABANA, Cuba, septiembre, www.cubanet.org -Para casi nadie es un secreto que los gobernantes cubanos aplican un doble rasero, de acuerdo con su conveniencia, a la hora de evaluar el acontecer nacional e internacional. Cuando la Asamblea General de la ONU vota mayoritariamente en contra del embargo de Estados Unidos contra Cuba, la prensa oficialista de la isla no escatima epítetos favorables hacia ese órgano de las Naciones Unidas, que le permite a la comunidad internacional solidarizarse con el pequeño David ante los embates del gigante Goliat. En cambio, tras el más reciente pronunciamiento de esa propia Asamblea General para condenar, también abrumadoramente, el genocidio del gobernante Bashar Al Assad contra el pueblo sirio, los gobernantes cubanos le restaron importancia a esa votación, y argumentaron que era una consecuencia del control mediático que ejercen las principales potencias occidentales.
Precisamente, ese supuesto control mediático es otro de los blancos favoritos de los dardos castristas en el plano internacional, ya que solicitan un espacio para que los países pobres puedan expresar sus opiniones en medio de lo que califican como la “malvada globalización neoliberal”. Pero, hacia el interior de Cuba, esos mismos gobernantes se olvidan de la pluralidad, y se comportan como despiadados propietarios privados de la información. Estos son, simplemente, dos ejemplos entre los muchos que podrían citarse.
Por estos días, al cumplirse 15 años de la muerte en el habanero hotel Copacabana del ciudadano italiano Fabio Di Celmo, víctima de una bomba colocada en ese centro turístico, los medios de difusión cubanos no cesan de presentarnos la lastimera imagen del señor Giustino Di Celmo, padre del fallecido, recordando con lágrimas en los ojos a su hijo, y expresando que permanecerá en Cuba hasta el último instante de su vida porque le parece ver a su Fabiucho desandar las calles de La Habana. Realmente conmueve observar la expresión de dolor de ese señor de 92 años de edad cuando develaba una tarja en honor a su hijo, y afirmaba que no descansaría hasta que Luis Posada Carriles— a quien el gobierno cubano acusa de ser el autor intelectual de ese hecho— y todos los demás terroristas comparecieran ante la justicia.
Casi simultáneamente, el periódico Tribuna de La Habana, órgano del Comité Provincial del Partido Comunista en la capital, publicó en su edición del domingo 2 de septiembre un artículo en recordación de Urselia Díaz Báez, una joven que en 1957, con solo 18 años de edad, murió al explotarle accidentalmente una bomba que pensaba colocar en el baño del cine América, ubicado en el hoy municipio de Centro Habana. Se trató de una de las escaramuzas organizadas por los Comandos de Acción y Sabotaje que desarrollaban la lucha clandestina en las ciudades contra el gobierno de Fulgencio Batista, y en especial pretendían boicotear los festejos que el gobernante preparaba para el 4 de septiembre, fecha que marcaba otro aniversario del primer ascenso de Batista al poder. El propio artículo de Tribuna de La Habana muestra una tarja colocada en 1959 en la entrada del cine América, y que expresa: “A la memoria de Urselia Díaz Báez que murió heroicamente luchando contra la tiranía el 3 de septiembre de 1957”. Curiosa manera esta de luchar contra la tiranía, poniendo bombas en lugares tan concurridos como un cine.
Por mi parte, censuro la acción en la que perdió la vida Fabio Di Celmo, pero de ninguna manera puedo aceptar como loable el proceder de Urselia Díaz Báez y el resto de sus compañeros, uno de los cuales se jactaba de haber colocado 100 bombas en una tumultuosa noche habanera. Por supuesto que no existe el terrorismo bueno; solo las mentes cegadas por el odio o el fanatismo ideológico son capaces de convalidar acciones tan reprobables.



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Marta Beatriz Roque advierte que continuará la huelga de hambre hasta las "últimas consecuencias"


Marta Beatriz Roque está “muy débil” tras primer día en huelga de hambre

La opositora, que inició el ayuno para reclamar la liberación de Jorge Vázquez Chaviano, ha decidido no tomar medicación pese a la diabetes que padece
La disidente Marta Beatriz Roque afirmó este martes sentirse “muy débil”, con mareos y dificultades para moverse un día después de iniciar una huelga de hambre para reclamar la liberación del opositor Jorge Vázquez Chaviano.
La salud de Roque se ha agravado por su decisión de no tomar medicación pese a la diabetes que padece, reportó la agencia Efe.
“Estoy muy decaída y empiezo a tener los primeros síntomas de la falta de alimentos, que se supone que el diabético debe consumir cada tres horas”, dijo Roque.
Vázquez Chaviano, también en huelga de hambre, está preso desde hace medio año en la prisión de Alambradas de Manacas, en la provincia de Villa Clara.
La opositora, de 67 años, economista de profesión, vaticinó asimismo que el plazo de 48 horas que estimó el lunes para sufrir un eventual coma diabético podría adelantarse.
“Quizás entre antes en crisis, por el camino que voy estoy muy cerca de una crisis”, indicó.
Además de ella, otros doce opositores secundan la medida, entre ellos dos que solamente tienen un riñón, Alberto Reyes y Luis Enrique Santos, y un tercero, Jorge Luis García Pérez “Antúnez”, que tiene problemas cardíacos.
Los tres viven en Santa Clara y del total de huelguistas, ocho están en la cárcel y cuatro están como ella, en sus casas.
Roque permanece en su casa en el barrio habanero de La Víbora, rodeada de compañeros opositores, entre ellos dos enfermeras, aunque mantiene su advertencia de que seguirá la protesta “hasta las últimas consecuencias” y su negativa a recibir atención médica.
Los párpados caídos, lentitud al hablar y desplazarse, aunque esto último todavía puede hacerlo sola, además de dificultades para orinar son algunos de los primeros síntomas de su deterioro físico.
Tomó su último alimento el lunes a mediodía, una galleta con yogur, y desde entonces solamente bebe “buchitos de agua cada hora”.
La última noche durmió apenas “tres o cuatro horas” porque permaneció conversando hasta altas horas de la madrugada con las personas que le acompañan en su domicilio.
Roque fue la única mujer entre los disidentes que fueron detenidos en la Primavera Negra de 2003, conocidos como el Grupo de los 75.
Entonces fue encarcelada y liberada, según su versión, tras sufrir un infarto y permanecer veinte días en una unidad de cuidados intensivos y un año ingresada en un hospital militar.
En total, pasó cinco años en prisión entre aquella etapa y años antes cuando fue detenida por ser una de la impulsoras del manifiesto “La Patria es de Todos”, difundido en 1997.
Actualmente pertenece a la Red Cubana de Comunicadores Comunitarios y al Instituto Cubano de Economistas Independientes, milita en la oposición desde 1989.
En el pasado fue profesora de la Universidad de La Habana y se encuentra en libertad gracias a un permiso extrapenal concedido por el gobierno cubano hace años.
No es la primera vez que Roque hace una huelga de hambre. La anterior fue en 2009 y entonces dijo haber sufrido una “muerte clínica”.
“Se me pararon las constantes vitales, me reanimaron, incluso había hecho la última comunión, un sacerdote me había dado la extremaunción”, afirmó hoy la opositora, que en esta ocasión dice haber redactado su testamento.
La disidente, soltera y sin hijos, tiene tres hermanas que viven en Miami y varios parientes en Canarias que, según indicó este martes, la llaman “a cada hora” para saber cómo está.
En Cuba tiene solamente un sobrino pero no lo quiere “mezclar en esta situación porque asegura que en una ocasión similar a la actual “un oficial de la seguridad del Estado le dio un golpe en el pecho”.


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