lunes, 12 de marzo de 2012

LOS HIJOS QUE NADIE QUISO (Blog de Angel Santiesteban)

11 de marzo de 2012

El Arte que desafía

Al Arte siempre le han temido las dictaduras por esa propiedad silenciosa y devastadora de desnudar lo oculto. Porque es la paloma mensajera que trasmite el sentimiento del pueblo, sus miedos y esperanzas. Además, tiene la virtud de mover la opinión popular y de ayudar a desplazar a los caudillos.
La respuesta de los gobiernos totalitarios, como en Cuba, es el constante asedio a los artistas desde múltiples variantes. El miedo es la mejor arma para sofocar las diversas maneras de creación. La crítica a través del Arte es un arma eficaz del proceso transformador, es la naturaleza de la creación. El Artista, a través de sus contradicciones y dudas, lucha internamente con lo que es mejor para el Arte, la sociedad, y, contra él mismo (este debería ser el orden lógico de la creación), puesto que a partir de que comience a molestar al Gobernante y a sus aduladores, será diana de ataques para devolverlo al redil, y que comience su proceso de autocensura.
Pero el Arte que no se manipula, supera los temores y las futuras represalias, porque es la necesidad misma que nace en la propia libertad de emitir una propuesta transparente y solo a favor de lo artístico, que incluso prospera y triunfa ante cualquier intento de asfixiarlo.
En el cosmos de las expresiones creativas, las Artes Plásticas arremeten contra la megalomanía de la familia Castro. Gran parte de las tristezas de una nación que se consume constantemente, se encuentra en los lienzos de los pintores cubanos contemporáneos. La música ocupa lugar destacado en la ofensiva contra el sistema totalitario, con letras de canciones que critican los desafíos de una sociedad que sobrevive deshecha y vigilada. Entre todas las artes la literatura es la desventajada, quizá porque es la más peligrosa, según la historia universal. Si los escritores se lo proponen pueden llegar a ser manipuladores, de un lado o del otro, de la realidad nacional, por eso merecen una atención permanente desde el Poder. Una crítica constante de nuestra generación es que asumimos el rol de la prensa. Ocupamos la acción de los acontecimientos reales (sin exagerar, recuerden al realismo socialista), y se suponía, según los críticos (oficiales), que el escritor es netamente un fabulador. Muchos escritores se dejan aupar. Lo que más se puede lograr de ellos es el silencio, que en apariencia “apoyen” al sistema aunque en lo profundo de su ser lo odien.
Por su parte el Cine apuesta por un arte sin compromiso político. De las Artes es el más convincente, pero el alto costo de producción disminuye su posibilidad de lucha en la escena social.
Entre las Artes Escénicas, el Teatro merece un aparte, es el medio más inmediato y tangible por su formato efímero palpable en el tiempo, pero a su vez es la impronta del pensamiento ciudadano que interactúa con los acontecimientos sociales que la prensa calla.
El “Teatro Bertolt Brecht”, desde hace dos meses ofrece la puesta "Nuestro pueblito, versión y dirección de Juan Carlos Cremata Malberti con su proyecto “El Ingenio”, basado en “Our Town” del norteamericano Thornton Wilder.
Cremata se las ingenia para contextualizar la obra y, trayéndola a nuestra realidad, consigue ofrecernos una actualidad alucinante que, a través del manejo hábil de las emociones, nos expone las necesidades más cotidianas, creando un espectáculo en el que fusiona con una excelente iluminación, música, arte circense y danza, hasta lograr que broten vibraciones y sentimientos, en ese acto de recibir y devolver al público que sólo el teatro es capaz de alcanzar plenamente, y que nos lleva a perseguir cada movimiento y guiño entre luces y sombras que a veces alegran, y otras dan esa aureola lúgubre de humo y oquedad a un mundo al que nos resistimos a entrar, pero que finalmente somos arrastrados a su interior, agradeciendo, desde el momento mismo de realización, las convincentes actuaciones de sus actrices y actores, la complicidad del equipo técnico quienes, en algún momento desde sus pasillos aéreos, se confabula con sus personajes.
El Director nos vuelve a llamar la atención sobre la convivencia generacional, la vejez, la muerte y la niñez, con todo ese presupuesto dramático sin abandonar la broma popular, el chiste, liberando a sus actores a no circunscribirse a un guión hermético, y brindándole la posibilidad de la improvisación.
La historia, en tres actos, transita la vida de Emily, que encuentra el amor de George, su vecino y compañero de escuela, con quien luego se casa, y que en su segundo parto muere; y es entonces que pide regresar, quiere existir entre los vivos aunque sea un día, porque extraña a su hijo, a su esposo, la casa, y a pesar de los consejos de familiares que habitan la muerte para que desista volver. Emily regresa después de escoger el día de sus doce cumpleaños, pero descubre que el dolor es aún mayor, llega a ser insoportable recordar, vivir un tiempo ajeno sabiendo que hay que retornar, que definitivamente su lugar ya no está entre los vivos. Por eso pide regresar sin que el día culmine, descubriendo que “los vivos no entienden la muerte”, ella, por su parte, también ha dejado de entender a los vivos, sus lenguajes y perspectiva ya no son los mismos.
Con la particularidad que en Cuba las dificultades se multiplican si se compara con el resto del mundo, reconociendo nuestra realidad convulsa y los tiempos donde se vive con tanta prisa, brindar una obra escénica de tres horas de duración parecería algo imposible de lograr, sin embargo, “Nuestro Pueblito” conquistó en la mayoría de sus funciones un auditorio ávido y emocionado, puesto de pie para aplaudir y agradecer el inmenso esfuerzo artístico del elenco y sus realizadores, sin dudas, una señal de preciosismo.
Por supuesto, tantas risas y lágrimas sobre la realidad que nos circunda, como todos los caminos que conducen a Roma, en Cuba nos llevan a la censura solapada, prueba de ello es la no asistencia de alguna representación oficial de la cultura cubana. A pesar de que sus sillas han quedado vacías esperando que sus oscuras sombras de funcionarios ocupen el espacio de la creación sin límites ni miedos, que en aras de alcanzar una factura transparente y creativa, brinda con ARTE, el lenguaje más profundo e internacional, hasta lograr sacar de sus espectadores, sus alegrías, angustias y tristezas.
Y nos marchamos del teatro con esa riqueza emocional que por siempre sabremos agradecer.
Ángel Santiesteba-Prats 
 
 
Popsteado por: "Comité Pro Libertad de Presos Políticos Cubanos"

viernes, 9 de marzo de 2012

CUBA: SESENTA AñOS DE DICTADURA


| Por Alberto Méndez Castelló
PUERTO PADRE, Cuba, marzo, www.cubanet.org  – Inaudito, pero por increíble que parezca, no deja de ser cierto: este sábado los cubanos cumplimos 60 años de dictadura ininterrumpida. Seis años, 9 meses y 21 días en manos del dictador Fulgencio Batista y 53 años bajo la… “dictadura del proletariado”.
Sólo quienes hemos vivido esta experiencia conocemos la agresión que representa cualquier tiranía a la libertada individual, por lo que asombra que quienes siempre vivieron en democracia, o incluso bajo dictaduras de derecha, se empeñen en idealizar las dictaduras comunistas.
Según Fidel Castro en su discurso del 2 de enero de 1965, pronunciado en ocasión del sexto aniversario de la caída de la dictadura de Fulgencio Batista, el socialismo es una etapa de tránsito que políticamente se caracteriza por ser la dictadura del proletariado.
Con tantas detenciones por motivos políticos ocurridas por estos días y durante más de medio siglo, con los apedreamientos a opositores por turbas conducidas, incluso, con la negación a los disidentes de las ocupaciones más primarias del ser humano, porque quienes disienten en Cuba no pueden poseer ni una simple escopeta de caza, un bote para ir de pesca, ni mucho menos obtener una parcela para labrar la tierra, cabe preguntarse: ¿El tránsito de la dictadura del proletariado en Cuba es en retroceso al feudalismo?
En aquel discurso de 1965, Fidel Castro se preguntaba: “¿Acaso el concepto de dictadura del proletariado está en contradicción con el concepto de democracia?”, y respondió “No”.
Por los crímenes de Stalin, el pueblo cautivo de Cuba o los tanques en la Plaza Tiananmen  la pregunta debió ser: ¿Acaso la dictadura del proletariado actúa diferente a cualquier otra dictadura?
A propósito de la tiranía de Batista y lo que esta podría significar para Cuba y América, el 15 de mayo de 1958, el entonces presidente del Colegio de Abogados de Cuba, doctor José Miró Cardona expresó en una conferencia de juristas del estado de Florida:
“No vengo a esta reunión a plantear problemas políticos de mi país. Esas cuestiones deben quedar encerradas en las fronteras de la nación; pero los hechos que vienen sucediéndose en Cuba en violación reiterada de los derechos humanos, desbordan los cauces de lo estrictamente político para afectar las bases de la nacionalidad y poner en peligro la esencia de la democracia occidental en todo el continente americano. Existe en mi país una dictadura férrea que, como toda dictadura, es el caldo de cultivo para que germine y fructifique la simiente del comunismo, que niega a Dios, a la patria y a la familia”.
Sabemos cómo el primero de enero de 1959 fructificó en Cuba la semilla de la dictadura del 10 de marzo de 1952 y cómo desde ese mismo año se esparció por Latinoamérica, donde todavía hoy produce muertos, secuestros y querellas. No es fortuita la ausencia de Cuba en la Cumbre de las Américas ni la presencia en La Habana del presidente de Colombia esta semana.
También es conocido a dónde en la isla fueron a parar Dios, la patria y la familia mientras existió la Unión Soviética; raíz, tronco y follaje de esa simiente.
Con todo, es útil establecer algunas analogías por aquello de que no significa lo mismo dictadura del proletariado que dictadura de camarilla.
La dictadura de Fulgencio Batista, nacida el lunes 10 de marzo de 1952, empleó 24 días para derogar la Constitución de la República y establecer sus propios estatutos el viernes 4 de abril de 1952.
La dictadura del proletariado, que entonces no se dijo tal –se autoproclamaba movimiento revolucionario encargado de echar al dictador y restablecer el orden constitucional- empleó 37 días, no para reinstaurar la Constitución, sino para echarla abajo y promulgar una nueva Ley Fundamental el 7 de febrero de 1959, suprimiendo todo el articulado referente a los procesos electorales.
Y… ¡qué coincidencia!, la dictadura del proletariado reprodujo casi literalmente en el artículo 232 de su Ley Fundamental el artículo 257 de los Estatutos del Viernes de Dolores, rubricados por el dictador Fulgencio Batista.
De un plumazo suprimían, tanto una dictadura como la otra, el Inciso a del artículo 285 de la Constitución de 1940, con lo cual el gobernante de turno y su Consejo de Ministros podían modificar los comicios a conveniencia, y no como establecía la carta magna de 1940, sólo mediante referendo a propuesta de no menos de 100,000 electores.
Como en la década de los años 50 del pasado siglo, cuando la dictadura de Batista fue renuente al diálogo con la oposición en la sociedad civil, la llamada dictadura del proletariado hoy se mantiene reacia a escuchar opiniones discrepantes, sometiendo a sus oponentes a un estado de segregación sólo equivalente al apartheid sudafricano.
También como en aquella época, aunque todos los partidos políticos buscan el mismo fin, que es conseguir finalmente la tan añorada democracia, también hoy enfrentan el totalitarismo, como antes enfrentaron la dictadura de Batista, sin la imprescindible unión estratégica.
La prensa independiente crea estados de opinión y ejerce influencia positiva en el pueblo, pero como en ninguna otra dictadura, hoy está amordazada dentro de la isla como jamás en su historia.
Como tampoco nunca lo estuvieron, hoy la mayoría de los intelectuales cubanos, conciencia cívica de la nación, hartos de mecenazgos o muertos de miedo, permanecen callados, aunados al discurso oficial o, si acaso, recitando parábolas y verbos.
Solo un grupo de la sociedad civil, las Damas de Blanco, están a la vista dentro de la isla y dada su capacidad de crecer cualitativa y cuantitativamente, quizás logre la posibilidad de que el pueblo cubano despierte de su letargo, orientando así su capacidad cívica a destinos más elevados.
El papel de la Iglesia católica, en tanto el régimen no acepta contraparte, tiene más utilidad como plantadora de valores morales que como mediadora en una mesa donde solo  existe una silla.
En definitiva, Cuba continuará siendo o dejará de ser lo que su pueblo, tanto dentro como fuera de la isla, se lo proponga en el momento que decida ejercitar sus derechos, aunque parezca increíble que solo dos hombres –Fulgencio Batista y Fidel Castro- han sido los que han administrado sus sueños durante 60 años.


Posteado por: "Comité Pro Libertad de Presos Políticos Cubanos"

jueves, 8 de marzo de 2012

¿Quiénes son los verdaderos anticubanos?

Carta abierta

Antonio G. Rodiles, líder del proyecto Estado de SATS, lanza una carta pública a Fidel Castro.
Una vez más la Seguridad del Estado usa la vieja táctica de intentar desprestigiar ante su incapacidad de ir a un debate público de argumentos e ideas. Debate que tendría un final muy esperado, pues absolutamente nadie puede esconder  la ruina a la que han llevado a la nación cubana. La han arrasado e intentan seguirla arrasando. En esta ocasión los ataques se han dirigido al proyecto Estado de SATS y directamente hacia mi persona.
Siento la necesidad de contextualizar esta réplica pues de lo contrario perderíamos la verdadera perspectiva de lo que está ocurriendo. No resulta casual que toda esta andanada de tergiversaciones y elucubraciones provenga de Cuba Debate la página de Fidel Castro y sus empleados.
Para comenzar aclaro que por mi historia familiar (ojo, no hablo del General de División Samuel Rodiles Planas, hablo exclusivamente de Manuel G. Rodiles Planas, mi padre) tengo una versión directa de nuestra historia reciente un tanto diferente de la oficial. Es por eso que puedo entender perfectamente cuál es la raíz de esa despreciable táctica de atacar en lo personal al que disiente, de donde nace el uso de la mentira, la manipulación, el desprecio por el otro, como herramientas indispensables y esenciales.
La raíz tiene un nombre Fidel Castro Ruz y compañía.
Hay varios cuestionamientos que deseo compartir públicamente y créanme que todavía quedan algunos más. Me pregunto:
¿Quiénes realmente han estafado al pueblo cubano?
¿Quiénes han despreciado nuestros derechos?
¿Quiénes son los verdaderos traidores?
 Es hora de recorrer un poco la historia y preguntarles directamente a Fidel Castro y compañía, aunque se nieguen a respondernos, como han hecho siempre.
¿Quién o quiénes engañaron a aquel grupo de pilotos y ofendió hasta la saciedad a una persona de la calidad de Félix Pena obligándolo al suicidio? ¿Quién aplastó la independencia del poder judicial  unos días después de enero del 59?
¿Quién mintió una y otra vez, frente a todo un pueblo, diciendo que no era comunista y que la revolución era verde como las palmas?
¿Quién o quiénes  condenaron a Huber Matos a 20 años de prisión, acusado de calumniar a la revolución por decir que se imponía el comunismo?
¿Quién o quiénes manipularon al pueblo cubano declarando, "Elecciones, ¿para qué?", con el objetivo de perpetuarse en el poder?
¿Quién o quiénes son los responsables del fusilamiento de decenas y decenas de cubanos?
¿Quién o quiénes han engañado a un pueblo haciéndoles creer que Fidel Castro participó del combate el día 19 de abril en Playa Girón, cuando realmente no estuvo ahí presente?
¿Quién o quiénes dejaron  morir en huelga de hambre al extraordinario joven Pedro Luis Boitel?
¿Quién o quiénes han sometido a miles de presos políticos y comunes a condiciones infrahumanas y tratos vejatorios?
¿Quién o quiénes despojaron del fruto de su trabajo a miles de familias cubanas prometiendo una prosperidad que nunca ha llegado?
¿Quién o quiénes enviaron, para satisfacer delirios de grandeza, a morir a miles de jóvenes cubanos en África?
¿Quién o quiénes autorizaron y fomentaron el ultraje a miles de cubanos que deseaban abandonar el país, apedreando sus casas y provocando la violencia y ahora se aprovecha de las remesas de ellos a sus familias para sostener su delirante e ineficiente sistema?
¿Quién o quiénes han impuesto a todo un pueblo a vivir en condiciones de penuria durante tantos años?
¿Quiénes son los principales responsables de la destrucción de toda la industria, infraestructura, agricultura, vivienda? ¿Quién o quiénes gobiernan el país a base de decisiones y caprichos que sólo muestran una gran ignorancia y prepotencia?
¿Quién o quiénes autorizaron el hundimiento del remolcador 13 de marzo donde murieron alrededor de cuarenta personas, principalmente niños y mujeres? Todavía recuerdo el  cinismo de Fidel Castro frente a las cámaras de televisión diciendo que había sido un accidente.
¿Quién ordenó pulverizar a dos avionetas desarmadas en pleno vuelo y acabar sin escrúpulos con la vida de cuatro seres humanos?
¿Quién o quiénes son los máximos responsables del fusilamiento, en un juicio sumarísimo, de tres jóvenes en el año 2003?
¿Quién o quiénes ordenaron las brutales penas a 75 disidentes políticos, por el sólo hecho de ser hombres libres?
¿Quién o quiénes ordenaron y ordenan humillar con violencia  a un grupo de mujeres indefensas que piden la libertad de sus esposos y  de todos los cubanos?
¿Quién o quiénes son los responsables de la muerte del joven Orlando Zapata Tamayo que sólo pedía que no se le ultrajara con más golpizas?
¿Quién o quiénes ordenaron la muerte de Wilman Villar Mendoza?  ¿Quién o quiénes ordenaron llevarlo al hospital sólo cuando ya no había posibilidades de salvarlo?
¿Quién o quienes han usado la violencia, el terror y la muerte como formas de escarmiento? Práctica que comenzó desde los tiempos de la Sierra Maestra y que siempre se ha maquillado en un teatro de legalidad.
¿Cuántos muertos pesan sobre ustedes, cuántos?
¿Quién responde por la estampida de cubanos que buscan a toda costa dejar atrás una situación que los agobia? ¿Quién responde por los muertos en el estrecho de la Florida? ¿Quién responde por tantas familias separadas?
Esos responsables sí son los verdaderos traidores, son los verdaderos anticubanos, son los que sienten pánico cuando se habla de una Cuba donde todos tengan voz. Todos sus argumentos son palabras huecas que intentan desviar el dedo que los acusa como los principales responsables de nuestra tragedia nacional.
A nosotros nos queda poco que perder, ustedes han logrado, durante 53 largos años, arruinar nuestra nación, han logrado que impere la miseria. Muestren al menos algo de vergüenza en sus finales.
Por más que se aferren se les acaba el tiempo, los cubanos estamos hartos de sus desmanes. El futuro,  donde no cabrán el odio y la desidia, está tocando nuestras puertas.


Posteado por: "Comité Pro Libertad de Presos Políticos Cubanos"

lunes, 5 de marzo de 2012

SALTAR DEL CORRALON CASTRISTA A LA GLOBALIZACION

Escrito desde Cuba


     
1/3/2012
Por Darsi Ferrer Ramírez
El campo de concentración de Auschwitz tenía su propia lógica. En su diseño todo encajaba. Los cautivos que no morían a la llegada sólo duraban un promedio de seis meses. Se aprovechaban todas sus pertenencias, reciclándolas entre la población aria del Tercer Reich. Además, les extraían las piezas dentales de oro y se recuperaban las prótesis. Con la grasa humana se hacía jabón. Algunas pieles tatuadas terminaban en pantallas de lámparas y como petacas para tabaco. Los cabellos eran utilizados en la fabricación de zapatillas especiales para las tripulaciones de los submarinos. Las cenizas de los crematorios resultaban abundante abono… En fin, todo era productivo, racional… hasta que los tanques de guerra aliados abrieron aquella realidad al mundo exterior.
Una pertinaz visión esquemática, también con su propia “lógica” sobre el futuro próximo de Cuba, ha sentado sus reales tanto en ingenuos como defensores de la actual dictadura militar desgastada en el poder. Hasta lo que da la vista, toda valoración crítica a los asuntos nacionales marcha casi siempre a la saga y en la estela de las intentonas del régimen por hacer sobrevivir, y no cambiar, el sistema imperante en la isla.
Se concede demasiado crédito a un régimen totalitario que, de por si mismo, es un absurdo. De un sistema dictatorial como el que rige el destino de la nación cubana resulta disparatado esperar sensatez. Así se aceptan las premisas de lo irrazonable. Si la junta militar gobernante amaga en una u otra dirección se le ensalza o se le critica, mas ambos criterios aceptan la “lógica” de los acontecimientos. Denominadas “actualizaciones” por el oficialismo, “reformas” por los optimistas y "pasos insuficientes" por adversarios, se llega al extremo de valorar esas medidas como promovidas por una sincera y pragmática voluntad de transformación. Y hasta cuentan con un persistente optimismo alucinado y solidario de analistas y de diversa prensa que otorga virtudes de progreso a lo que no es otra cosa que un desmontaje totalitario de la responsabilidad, con el cínico objetivo de la brutal y más que aburrida perpetuación de los Castro en el poder.
Aceptar sus designios sobre cualquier asunto, el que sea, es un trastornado error de encantamiento político, si no se trata de medidas que impliquen cambios estructurales que modifiquen la esencia de su modelo totalitario, como podría ser el reconocimiento a la libertad de expresión, reunión y asociación, el derecho de huelga, la garantía del pleno ejercicio de la propiedad privada, y otros…
Sin embargo, para evaluar un panorama que continúa su tránsito a la ruina, amigotes, simpatizantes y cubanólogos de todas las vertientes, se aferran a lo gastado en el análisis. Por malas o buenas razones, se excluye aceptar como método de escrutinio de la sufrida realidad nacional las nuevas reglas de transformación política, social, económica, cultural y de cuanto hay que se están imponiendo a diario en el mundo. De un modo u otro, se evita proyectar la situación de la isla contra el telón de los recientes acontecimientos mundiales.
Es preocupante que el mensaje oficial de conceptuar la Globalización como algo peligroso para el futuro, maquinado como una conjura gigantesca desde los centros financieros mundiales, también parezca haber calado entre los que proponen un paulatino establecimiento del Estado de Derecho y la democracia en Cuba. La Globalización es una fase nueva de civilización y un aliado formidable para los pueblos oprimidos bajo la bota represiva de cualquier índole. Todo el que ahora de alguna manera acceda a un computador, un teléfono celular, reciba email, vea en DVD o transporte en una memoria accesible a puerto USB cualquier información liberada de la férrea censura del régimen, ya está navegando en la espuma de la modernidad.
Para los fundamentalismos, populismos, autoritarismos y regímenes totalitarios, así como las sociedades conservadoras y con desconfianza del caos incontrolable y creativo que trae el mundo, las tecnologías, sobre todo de comunicación, les están dando un inesperado vuelco a sus viejos esquemas sociopolíticos y económicos. Y para mayor estímulo de posibilidades, hace que todos los fenómenos contemporáneos se liguen de una manera increíble: la crisis financiera y económica de buena parte del Occidente industrializado, el triunfo electoral del Partido Popular en España, la situación de salud del gobernante Hugo Chávez, las limitaciones de la política del Estado de Bienestar, el desarrollo del programa nuclear iraní, la Primavera Árabe. Influyen directamente en la repentina transición hacia la democracia en Myanmar, la incipiente crisis geopolítica de potencias emergentes como China, con una estructura de hegemonía trasnochada, o de Brasil, con la futura gran zona de desarrollo mundial, la cuenca del Pacífico, colocada justo a sus espaldas… Todo lo conocido de repente se vuelve convulso, buscando un nuevo acomodo, una nueva fase de imparable desarrollo.
Son irrupciones tan sorprendentes que aún están por definir la amplitud que podrá alcanzar sus posibilidades, pero sin dudas en estos mismos momentos prosiguen transformando, cada vez más acelerada y totalmente, la realidad global y los patrones de análisis a futuro.
Permanecer encallado en el mismo arrecife de clichés históricos de hace una década conduce a conceptuaciones de un presente y futuro sin vínculo alguno con la realidad contemporánea. Todos los casos recientes son trascendidos y mutados por eventos asombrosos, revueltos por las fuerzas globalizadoras que se aceleran por día. Han sido y serán protagonizados por los que se identifiquen, entiendan y utilicen sus modernos instrumentos, sin la presencia predominante de élites profesionales, líderes carismáticos y personalidades políticas o morales que no se hayan actualizado como protagonistas de esta transformadora visión.
Pese al esquema consolidado del aislamiento geográfico, carente de libertades y en plena práctica de un empecinado apuntalamiento, Cuba está incluida en esa vorágine. El régimen, que tiene cada vez un espacio más reducido de maniobra, apuesta porque la población no se percate de su protagonismo. Pero más allá del arrollador movimiento invasivo de los medios de comunicación y las redes sociales, imposible de detener sin tener la certeza de quedar fuera de conexión con el mundo, el aumento de los intercambios interpersonales conforma profundos cambios sociológicos y culturales en la población.
Gracias a la concatenación con la ola liberadora que sacude al mundo los cubanos vuelven a redescubrir su maltrecha y secuestrada pertenencia a la cultura occidental, abandonando los gastados ropajes del pobretón y pusilánime Hombre Nuevo que aún se les intenta hacer portar.
¿Podría alguien explicar por qué en un país totalitario, donde se supone que todo está controlado al dedillo, funciona el juego prohibido de la lotería a todo lo largo y ancho del país? ¿Daría alguien una pista de cómo el mercado negro, esa paradójica área clandestina de libertad económica y corrupción desenfrenada, sigue coleteando ante las narices de un Estado prohibitivo y represor? ¿Cómo se conjugan estas circunstancias con la supuesta particularidad del caso cubano?
El argumento de que el pueblo cubano es cobarde, o que ha perdido el “órgano de la rebeldía” es de una manoseada simplicidad que evita analizar los hechos. Confirma el poco o ningún vínculo serio que se establece con las revueltas triunfantes en la antigua Checoslovaquia, Rumanía, Polonia, Alemania, la desintegrada URSS, y recientemente en Túnez, Egipto, Libia, Siria, y otros. Todos esos pueblos, ya se sabe hasta la saciedad, aguantaron atropellos e injusticias de todo tipo, sus regímenes no eran más “suaves” que el cubano y parecían condenados a un inmovilismo de por vida. Pero aceptar valorarlos diferentes al de la isla es una forma de pensar enfermiza, circunscrita a los términos y límites impuestos por un pensamiento retrógrado interesado en la auto-anulación. Es quedarse voluntario en el razonamiento del platanal castrista.
En la medida que los cubanos logren vincularse con la realidad global, con las nuevas corrientes libertarias de la modernidad, el régimen se volverá menos creíble y más frágil. Sus premisas de supervivencia como única solución se derrumbarán ante el fárrago cambiante de un mundo que llega impetuoso a las fronteras del país. No es algo que pueda ser detenido ni manipulado por estrechos intereses. Mucha razón tenía el papa Juan Pablo II cuando proclamó “¡Que el mundo se abra a Cuba y Cuba se abra al mundo!” Pues bien, esa premisa está llegando. Se debe aprovechar en favor de la libertad y el progreso.


Posteado por: "Comité Pro Libertad de Presos Políticos Cubanos"

Declaración de la Corriente Agramontista por el prisionero político Ernesto Borges


PostHeaderIcon Declaracion de la Corriente Agramontista por el prisionero politico Ernesto Borges

Corriente Agramontista
(agrupación de abogados cubanos independientes)


DECLARACIÓN


Los abajo firmantes, miembros de la Corriente Agramontista (agrupación de juristas cubanos independientes), emitimos el presente documento con el fin de expresar nuestra honda inquietud por la grave situación en que se encuentra actualmente en la cárcel Combinado del Este, de La Habana, nuestro colega Ernesto Borges Pérez, quien también forma parte de nuestra organización y cuya condición de preso político puede apreciarse de la simple lectura de la misma sentencia que lo sancionó.

Según informara en su momento el licenciado Raúl Borges Álvarez (quien es padre de Ernesto y también abogado agramontista), el 6 de enero su referido hijo, a raíz de ser trasladado para el Combinado del Este, comenzó una huelga de hambre en protesta por el acoso que sufría, el cual se manifestaba en aspectos tales como los siguientes:

 la negativa a darle asistencia médica especializada, así como los medicamentos requeridos para sus doce enfermedades, nueve de ellas crónicas;

 la limitación de las llamadas telefónicas nacionales a menos de cinco minutos y la prohibición de comunicarse por esa vía con su única hija, quien reside en el extranjero;

 las pésimas condiciones existentes en su destacamento, en el que estaba obligado a convivir con una treintena de reclusos de alta peligrosidad.

Es conveniente aclarar que, por ser el huelguista asmático, padecer de isquemia y estar confinado en un lugar de gran humedad, sus pulmones pueden colapsar en cualquier momento, según han expresado los médicos que lo atienden.

En opinión de Ernesto Borges Pérez, los malos tratos que ha estado recibiendo en prisión constituyen una represalia por las posturas contestatarias asumidas por él, tales como —entre otras— la denuncia que, desde antes de la muerte de Laura Pollán Toledo, él formuló contra las autoridades, a las que acusó de ejecutar “un plan de asesinato frío y calculado” dirigido contra la mencionada líder de las dignas Damas de Blanco mediante el uso de cepas de enfermedades traídas desde el exterior.

Tras mantener su huelga hasta el 16 de enero, nuestro colega preso depuso transitoriamente su actitud en respuesta a las promesas que le hizo el jefe de Cárceles y Prisiones de La Habana y director del propio Combinado del Este, teniente coronel Tomás Vargas Díaz, en el sentido de que todas sus quejas serían atendidas y resueltas favorablemente. El citado funcionario ofreció soluciones concretas a los distintos reclamos del huelguista.

No obstante, ante el incumplimiento de lo prometido por parte de las autoridades, Ernesto Borges Pérez tuvo que reiniciar la huelga de hambre el 10 de febrero, permanece en esa actitud hasta el presente y asegura que mantendrá su protesta pacífica hasta las últimas consecuencias a menos que se le ponga en libertad.

Hace pocos días se conoció una noticia importante: Su Eminencia Jaime Ortega, cardenal y arzobispo de La Habana, visitó a nuestro colega preso. Los abogados agramontistas expresamos la esperanza de que la intervención del prominente prelado coadyuve a alcanzar una salida justa a la difícil situación del referido miembro de nuestra agrupación.

Por otra parte, según Raúl Borges Álvarez (quien por su condición de padre del huelguista es el único disidente que cuenta con la posibilidad de verlo), su hijo Ernesto se encuentra en un estado físico deplorable, y hasta un lego puede percatarse de la necesidad en que se encuentra de recibir urgente atención médica intensiva y especializada.

La referida fuente continúa expresando que Borges Pérez rechaza la posibilidad de ser tratado en el Hospital del Combinado del Este, pues tiene en cuenta el antecedente del mártir Orlando Zapata Tamayo, quien fue atendido en ese lugar hasta encontrarse agonizante, ocasión en que fue trasladado por algunas horas al Hospital Hermanos Ameijeiras para que muriera allí.

Asimismo manifiesta Borges Álvarez que su hijo lleva a cabo su protesta para que se le apliquen los beneficios que contempla la legislación vigente, ya que ha cumplido más de trece años y siete meses de la desproporcionada pena que le fue impuesta: treinta años de prisión pese a que, según se afirma en la propia sentencia sancionadora, su delito quedó en grado de tentativa.

Como quiera que al momento de los hechos el acusado carecía de antecedentes penales y era militar, tiene derecho a recibir la libertad condicional tras extinguir la tercera parte de la sanción. Por consiguiente, hace ya más de tres años y siete meses que pudo haber recibido ese beneficio, el cual le ha sido negado arbitrariamente por las autoridades.

En razón de todo lo antes expresado, los abogados agramontistas que firmamos al pie reclamamos de las autoridades que acojan el justo pedido de excarcelación de Ernesto Borges Pérez, ya sea por la vía de la libertad condicional, ya sea mediante indulto o licencia extrapenal.

Asimismo demandamos que, en tanto se tramite ese justo reclamo, el huelguista sea atendido en un centro asistencial civil.

¡Libertad para Ernesto Borges Pérez y los restantes presos políticos cubanos!

La Habana, lunes 5 de marzo de 2012

Los miembros de la Corriente Agramontista:

José Carlos Alonso Piloto

Raúl Borges Álvarez

Hildebrando Chaviano Montes

Bárbara Estrabao Bichilí

Miguel Alexey Fernández Hernández

Manuel Fernández Rocha

Ernesto García Díaz

René Gómez Manzano

Juan Carlos González Leiva

Francisco Leblanc Amate

René Lázaro López Benítez

Maybell Padilla Pérez

Roberto de Jesús Quiñones Haces

Nelson Luis Rodríguez Chartrand

Raúl Luis Risco Pérez

Simeón Rogelio Rojas Hernández

Vicente Padrón Casas




Posteado por: "Comité Pro Libertad de Presos Políticos Cubanos"







jueves, 1 de marzo de 2012

LOS HIJOS QUE NADIE QUISO (Blog de Angel Santiesteban)

29 de febrero de 2012

El movimiento de los indignados: una ficción para los cubanos en la Isla



Me ha llamado la atención el movimiento de Indignados que toman plazas por el mundo, al estilo del viejo oeste, sin entrar a valorar si tienen o no razones para hacerlo, porque no tengo los pormenores de la situación que los lleva a tal acción. (Cuando tales protestas ocurran en Cuba, entonces podré dar los detalles de esos actos).
Lo que me resulta curioso es cómo se puede acampar, montar una carpa y decidir “aquí me quedo”. Para los cubanos eso sería ciencia ficción. Sin ser politólogo ni sociólogo, apenas un escribano que expresa su sentir, aplaudo cualquier movimiento social que apele a la libertad de protestar y manifestar sus desacuerdos.
Aquí sabemos que las Damas de Blanco apenas asoman por cualquier parte del país, solo de pasada, en una caminata silenciosa, al instante una horda de facinerosos, mercenarios abusadores pagados por el gobierno, las golpean y arrastran en plena calle y se las llevan detenidas, a ellas, que las únicas armas que poseen son su coraje para defenderse y un gladiolo para despertar los buenos sentimientos.
En Estados Unidos los Indignados levantan carteles que aseguran que son el 99 % de la población. Entonces me surge la duda: ¿dónde se encuentra el otro porcentaje de votantes, por ínfimo que sea, que acudió a las urnas para elegir a su actual Presidente, o ese otro porcentaje que las encuestas dicen que apoyan la gestión de Barak Obama.
Luego, mis dudas continuaron aumentando. ¿Cómo se compraron todas aquellas casas de campaña con su disminuida economía?
Si pasan las veinticuatro horas pululando entre las carpas, ¿de dónde consiguen los alimentos?, ¿cómo sobreviven sin comer o beber, si se supone que son el estrato más empobrecido de la sociedad? Hasta que vi, a través de imágenes, que comenzaron a cocinar en inmensas cacerolas, entonces desapareció mi preocupación de que fueran a morir de hambruna. Pero luego surgió otra pregunta ¿quién, por meses, paga esa alimentación? ¿Cómo pueden imprimir toda la propaganda que reparten y pegan por las calles? ¿Quién contrata a los diseñadores, fotógrafos, costea el papel, la impresión, el transporte de la distribución, la pegatina para las paredes?
Por último ahora hacen un diario de cuatro páginas con artículos de opinión, editoriales, e informaciones sobre el movimiento de ocupación, donde exponen sus reclamos que luego distribuyen, gratuitamente, asegurando que servirá para llevar sus demandas de políticas favorables por todos los rincones del país. ¿De dónde sacarán esa economía para mover toda una campaña por los estados de la unión?
Por si fuera poco, de manera simultánea, en todas las ciudades con puertos de la costa oeste (ya decía que me recordaba las viejas películas de Hollywood), los indignados bloquearon en protesta por la codicia corporativa. Y tienen un plan mucho mayor, que es ocupar las terminales desde Alaska hasta San Diego, luego se ampliará hasta Vancouver en Canadá.
Cuando veo todo el poder que manejan ellos mismos me parece como si fueran una gran corporación. No puedo dejar de pensar que alguien con dinero está detrás manipulando a esos necesitados. Alguien, que no son los residentes y dueños de negocios de los lugares donde se instalan y que presionan a los Gobiernos a que cumpla con las garantías ciudadanas, saca beneficios de todo esto.
En Londres han sido tan consecuentes que, después de varios meses acampados en pleno centro de la ciudad, las autoridades han apelado a instancias jurídicas para que valoren si los responsables de esos actos tienen derecho a permanecer allí o si deberán irse. Supongo, en caso de no acatar el veredicto, que más probable es que los expulsarán a la fuerza. Entonces ahí es donde la televisión cubana propaga las imágenes incriminando a los gobiernos de imponer el orden por la fuerza. Además, el Gobierno londinense ha aceptado que líderes de otros países arenguen ante la masa, exhortándolos a permanecer en aquel lugar “por ser descendientes directos del hindú Mahatma Gandhi, el estadounidense Martin Luther King o el sudafricano Nelson Mandela.
En Cuba los “indignados” duran el tiempo que se tarda en avisarle a un patrullero para que llegue a la escena: pocos minutos. Ese es el tiempo de protesta que promedia un disidente en Cuba. Después, son procesados “jurídicamente” por “desordenes públicos”, o por estar “aliados a los enemigos de la “revolución”, “atentar contra la soberanía del suelo patrio”, y disímiles causas que no aparecen ni en código penal que ellos han inventado a su conveniencia para lograr mantenerse en el poder el mayor tiempo posible.
Lo insoportable es ver el cinismo con que el régimen critica que otros Gobiernos desalojen a sus indignados. Mi pregunta sería si están preparando sicológicamente a la población para cuando nos toque a nosotros protestar y nos desaparezcan, como por arte de magia, y nos dejen olvidados en algún calabozo de sus oscuras celdas, justificándose de que en todas partes sucede lo mismo, por lo tanto, los hermanos castro no harán menos.
Imagino el destino como un libro que alguien ya escribió, donde nosotros somos meros personajes. Cuando llegue la escena de la protesta, estaré en la primera línea del primer párrafo. No soy de los que arengan y empujan, de los que escriben a costa de la sangre de otros y obtienen beneficios por ello, pues, ante todo, me gusta escribir desde mi propio dolor.
Ángel Santiesteban-Prats.
 


Posteado por: "Comité Pro Libertad de Presos Políticos Cubanos" 

jueves, 16 de febrero de 2012

Los hijos que nadie quiso (Blog de Angel Santiesteban)

El señor Lázaro Fariñas:


“Periodista cubano radicado en Miami”, el mismo que hace un tiempo se mostró quejoso, como acostumbra, porque en Miami sólo permitieron por veinticuatros horas una valla con los cinco espías sancionados por los Estados Unidos, y que tuvimos a bien agradecerle de alguna manera que nos enseñara que allá, en el territorio “enemigo”, al menos pueden anunciar una política crítica y en desacuerdo con los que gobiernan. Por el contrario, en Cuba no se permite siquiera pensar diferente. Y lo felicitaba por haber huido con su familia a tierras, sino de absoluta libertad, al menos de libertad limitada, como él quiso exponer en aquel escrito.

Y ahora este señor vuelve a tener la desvergüenza de decir en un diario cubano, “Cuba avanza, a pesar de los agoreros” (29-11-2011), sin especificar hacia dónde es el avance, quizá sea al abismo, y refiere que: “tenía un amigo en Miami que era comentarista radial; tenía programas de entrevistas y comentarios en esta ciudad. Defendía a Cuba (entiéndase a la dictadura) a capa y espada y atacaba a la ultraderecha cubanoamericana con un sarcasmo y habilidad intelectual que muy pocos pueden imaginar”.

Me pregunto si el autor tendrá extirpado un lóbulo cerebral que no le importa hacer el ridículo, al intentar manipular con torpeza la opinión de los cubanos. O simplemente es otro propagandista, dizque periodista, pues el papel soporta todo lo que le pongan. En definitiva, lo suyo es cumplir con el régimen y continuar recibiendo los beneficios que se le otorgan en pago a los servicios que él le presta.

¿Cómo puede este señor jugar con la inteligencia de los cubanos de manera tan burda e incongruente? ¿O se estará burlando con inmenso cinismo del pueblo de Cuba? Nunca voy a entender que alguien que abandonó el territorio nacional por mejoras en su vida profesional y privada, ahora defienda la causa que le hizo huir. Porque es imposible que sea un enviado de Castro en Miami, miembro de otra “Red Avispa” que opera sin prejuicio en los medios informativos de allá, y que sobrevive olímpicamente delante de las narices de sus enemigos.

El hecho de que alguien en Miami tuvo un programa radial donde se juzgaba, criticaba y burlaban en el mismo rostro de los que sufren profundamente la distancia de su tierra, sin que nadie fuera a cerrarle su programa, ni que se tomara venganza por su mano, me parece un acto de estoicismo de parte de los que tuvieron que sufrirlo. Me niego a pensar que el señor Lázaro Fariña haya olvidado la represión y la férrea censura que existe en Cuba, ya por más de cincuenta años, donde jamás nos han permitido tener un medio personal, particular, independiente, que sirva de libre expresión. Ni siquiera la posibilidad de imprimir algo, ni el derecho a escribir boletines, periódicos, espacios radiales, por no mencionar la Internet. Cómo se puede defender un proceso que sanciona con años de cárcel al que diga en voz alta un pensamiento adverso a los designios de Fidel Castro.

Personajes como Lázaro Fariñas son los que desgraciadamente veremos en una futura Cuba democrática, defendiendo también a los políticos de turno.

Más adelante continúa su escrito contradictorio, al querer amparar lo que critica. Pues criticar la censura para defender al Gobierno cubano es una locura de atar. El señor Fariña delira al testimoniar que este comentarista radial, ya fallecido y llamado Álvaro Sánchez Cifuentes, “pertenecía a las milicias revolucionarias en la época de la invasión a Playa Girón”. Sin embargo, evidentemente los caminos de sus destinos se torcieron y terminó viviendo en Miami, allí, con aquellos que combatió por venir a evitar que con los años él se viera obligado a emigrar. Y subsistió en la ciudad donde viven sus enemigos, a los que provocó hasta el cansancio, según relata, cuando asegura que “los relajeaba, les ponía apodos y se reía de las torpezas de esos personajes tragicómicos del teatro vernáculo que conforman el llamado exilio cubano de Miami”.

Donde Fariñas alcanza niveles insospechados de cinismo es cuando asegura “nunca me ha gustado participar en programas dirigidos por personas de mi misma opinión. Prefiero el debate y la discusión”, que infiero que el lugar al que se refiere sea Cubadebate, el espacio de menos posibilidad a discernir que existe y en donde publican los “periodistas” de plantilla oficial, como el mismo Fariña; y aún más contradictorio es el hecho que publique su artículo en un país donde no existe ni remotamente el desafío a una opinión oficial, y en un periódico donde todas las opiniones son unidireccionales.

El señor Fariñas goza de las dos aguas, vive su capitalismo “feroz”, al que no abandona, y defiende al sistema que no acompaña. De lejitos la historia es diferente y él lo conoce mejor que nadie. Sobrevive en Miami, y cobra sus vacaciones en Cuba. Esos personajes que no conocen la dignidad son los aliados que el Gobierno cubano consigue.

Lo que más le deseo al señor Fariñas, es que su ciudadanía norteamericana le sea retirada y lo regresen a su Comité de Defensa de la Revolución, que lo hagan Presidente de su cuadra, y viva la descarnada realidad de los cubanos.

Entonces, veremos cuál será su discurso.

Ángel Santiesteban-Prats

Publicado por Los Hijos que nadie quiso en 18:39
 
 
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