miércoles, 5 de octubre de 2011

INTRODUCCION (CONTINUACION)


                                                                       (5)

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y, entre otras cosas amenazó a los Estados Unidos, con retirar la vigilancia de las costas Cubanas, si el gobierno americano, no impedía la llegada a ese país de ciudadanos cubanos que abandonaban la Isla por vía marítima, considerada ilegal por el gobierno cubano.
Días después, en el cercano publo del Mariel, un recluta del SMO, realizaba un espectacular secuestro de una lancha de la Marina de Guerra Castrista, con la intención de llevarla al “Norte Revuelto y Brutal que nos Desprecia”. En esta acción murió un oficial castrista, que trató de impedir la acción.
Por esta razón, la dictadura convocó a un llamado “acto de repudio” en el pueblo del Mariel. Cientos de personas acudieron a la cita. Lo que no calculó la satrapía cubana, era que cientos de los asistentes  a este bochornoso acto, abordarían un “Tanquero Griego”, que se encontraba fondeado frente a la manifestación y le exigían al capitán de la nave, los llevara al la “Nación del Norte”. Prueba inequívoca de la doble moral con vive el pueblo cubano.
“No hay cubano que apoye al régimen castrista, si no es sobre la base del propio interés, las ilusiones juveniles, la inercia o el miedo. No puede basarse en la fé auténtica, porque incluso aquellos  que no tienen nada que perder han aprendido que “cero mas cero” sigue siendo cero. En el conjunto de la población existen millares de focos de odio inextinguible para el hombre que ha vertido tanta sangre y ha deshonrado sus propias promesas al tiempo que destrozaba la trama económica del país”.  (Cuba Traicionada. Daga en el  Corazón, de Mario Lazo)
El día 12 de agosto de 1994, el sátrapa daba luz verde, para todo el cubano que deseara irse de la isla. En breve alocución a la nación, anunciaba el retiro de todos los guardafronteras de las costas cubanas, haciendo responsable a USA por las consecuencias  que esto pudiera ocasionar.
A todo lo ancho y largo de la costa norte  de Cuba, y parte de la costa sur, se producían salidas de ciudadanos, en precarias embarcaciones  rumbo norte, en busca, no del Jardín del Edén, ni de la octava Maravilla del Mundo”, como muchos pretenden hacer creer, sino en busca de la libertad, la democracia y el bienestar que se nos conculcan en nuestra patria.
La población, en medio de la escasez que padecía, se las ingeniaba para conseguir los medios necesarios que les permitiera construir una “cachi-balsa” y hacerse a la mar.
Este éxodo había adquirido proporciones incalculables, a tal extremo, que en menos de un mes  lograron salir de la isla más de 50,00 mil personas. De haberse prolongado esta situación, Castro se hubiera quedado solo.
El pueblo estaba cansado de tantas promesas, mentiras, represiones, humillaciones, hambre, miseria, discriminación y la falta de libertad y democracia.
Cerca de 35,000 mil personas fuimos rescatada por guardacostas norteamericano, así como por Buques Mercantes de diferentes países y llevados para la Base Naval de Guantánamo; 1800 se hallaban en Krome; 1200 en la Isla de Gran Caimán y otro tanto en Santa Isabela. 

(Continuará)

Principios para una nueva nación


DOCUMENTO


Llamado a la unidad presentado por varios miembros de la disidencia interna el 4 de octubre de 2011, en La Habana.
M
Cuba era una nación próspera que contaba con instituciones democráticas y una floreciente economía cuando se le comparaba con el resto del mundo. La dictadura comunista destruyó no solo sus cimientos económicos sino sus estructuras morales. Ahora, una nueva generación de cubanos nos proponemos desmantelar este oprobioso sistema y construir una nueva nación sobre principios universalmente reconocidos con paz, libertad y bienestar para todos sus hijos.
De la dictadura a la democracia
El régimen comunista cubano es una dictadura militar que se ha mantenido en el poder durante más de cincuenta años por medio del terror, la intimidación, la mentira, la desinformación, la demagogia, el oportunismo político y la violencia contra sus adversarios y hasta contra su pueblo.
La jerarquía castrense —bajo la dirección unipersonal primero de Fidel Castro y, después, de su hermano Raúl— no solo ha asumido el poder político sino que ha extendido su control a todas las esferas de la vida nacional desde lo social hasta lo económico. Todo esto ha hecho de la nación cubana una sociedad altamente militarizada donde no se respira el más mínimo vestigio de libertad.
La política de la tiranía castrista puede ser catalogada sin temor a caer en exageración de un genocidio que se propone el total exterminio de sus adversarios. Y prueba al canto:
—Ha fusilados extrajudicialmente a centenares de sus oponentes y a miles más tras juicios sin garantías procesales.
—Ha encarcelado y reprimido arbitrariamente a centenares de miles.
—Ha violado las garantías individuales contenidas en su propia Constitución.
—Ha confiscado de manera ilegal y sin compensación alguna centenares de miles de propiedades privadas.
—Ha perseguido, encarcelado y expulsado del país a centenares de religiosos de distintas denominaciones.
—Ha abolido ilegalmente la Constitución Democrática de 1940 e impuesto el adefesio de la Constitución Comunista de 1976.
—Ha desmantelado todas las instituciones democráticas creadas por la nación durante más de cincuenta años y conculcado los más elementales derechos civiles y derechos humanos de la población.
—Ha cometido actos de barbarie como el hundimiento del Remolcador 13 de Marzo, en que asesinaron a decenas de hombres, mujeres y niños.
—Ha fusilado a tres jóvenes por el solo hecho de intentar salir del país y derribado criminalmente en aguas internacionales a dos avionetas en las que viajaban cuatros activistas de derechos humanos en la misión de salvar vidas en el Estrecho de la Florida.
—Ha encarcelado a decenas de opositores pacíficos entre quienes se encontraban numerosos intelectuales, periodistas y bibliotecarios independientes durante la Primavera Negra de 2003.
—Ha aplicado torturas y tratos crueles, inhumanos y degradantes contra indefensos presos políticos en las cárceles del país.
—Ha llevado a cabo arrestos masivos, golpizas y hasta asesinatos contra sus contestatarios, incluidos jóvenes y mujeres.
Este ha sido el panorama alucinante y las injusticias generalizadas contra las que ha luchado, casi siempre a solas, el pueblo de Cuba desde 1959. Para poner fin a este lamentable estado de cosas, surge en este momento un fuerte movimiento civilista no violento que se propone restablecer la sociedad civil y conquistar los derechos y libertades de nuestro pueblo.
La democracia no es una quimera sino una realidad tangible que el pueblo cubano puede alcanzar mediante la lucha cívica no violenta sustentada en criterios y procedimientos detalladamente formulados por destacados académicos contemporáneos. Los mismos dan armas pacíficas a la población para la resistencia contra las tiranías, tanto presentes como futuras, y para la defensa de sus libertades.
Este método utiliza armas psicológicas, sociales, económicas y políticas para liberar a los ciudadanos de la sumisión y de la obediencia; así como para suprimir las fuentes de poder del gobierno dictatorial.
Dicho en pocas palabras, la lucha cívica no violenta es el desafío masivo al régimen y por tanto presupone la unidad de las fuerzas democráticas y de éstas con el pueblo.
Los principios fundamentales de esta declaración de unidad son:
Trabajar por el cambio hacia un sistema democrático basado en un verdadero Estado de Derecho y una economía moderna, desarrollada y altamente eficiente.
Lograr una transición sobre normas constitucionales que conduzcan al restablecimiento de nuestras tradicionales instituciones democráticas y a todas las libertades universalmente reconocidas.
Reforzar la lucha por el respeto a los derechos humanos y alcanzar una sociedad libre de presos políticos.
Respetar los derechos fundamentales establecidos por el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos como son entre otros el derecho a la vida y a la libertad de pensamiento.
Fomentar y consolidar la unidad de los cubanos, con independencia de su residencia, sobre la base de la fraternidad y la ética tanto en sus relaciones individuales como en la lucha que tenemos por delante.
Propugnar y consolidar entre los ciudadanos el método de la lucha cívica no violenta.
Crear una Cuba libre sin ataduras a nuestro pasado reciente por medio de la desintegración del régimen y de la erradicación de la mente de nuestro pueblo del criterio de acomodación que ha predominado durante estos 52 años de tiranía.
Incrementar la solidaridad internacional con el pueblo cubano y el apoyo a su justa lucha por el restablecimiento de la democracia.
Reafirmar que el pueblo cubano merece una vida digna en el disfrute de las libertades y de los bienes que le ofrezcan una felicidad plena. Esto solo se convertirá en realidad cuando nos incorporemos todos a la lucha por los cambios democráticos.
Los firmantes de la presente declaración la consideramos como el primer paso hacia la definitiva consolidación de la unidad que hará posible un proyecto integral por una nueva nación.
Consultar al pueblo cubano con el objetivo de elaborar un proyecto de nación que represente las más anheladas aspiraciones de sus héroes y mártires a través de toda nuestra historia.
En esta idea nos animan la fe en un Ser Supremo, el amor por nuestra querida Cuba y un profundo e inequívoco patriotismo; así como el absoluto respeto a nuestra bandera, al himno nacional, a los demás símbolos patrios y a los héroes y mártires de la lucha por la libertad e independencia de nuestro país a lo largo de toda su historia.


Posteado por: "Comité Pro Libertad de Presos Políticos Cubanos"

martes, 4 de octubre de 2011

Farñas, Biscet y otros disidentes realizan un nuevo llamado a la unidad



El documento 'Principios para una nueva nación' representa 'varias ideas desde el punto de vista ideológico y político'.
Rueda de prensa para presentar el documento. (EFE)
Un grupo de disidentes realizó hoy un nuevo llamado a la unidad de las "fuerzas democráticas" de la Isla en una declaración que busca consolidar acciones cívicas para cambios políticos, económicos y de derechos humanos en Cuba, informó EFE.
El documento denominado Principios para una nueva nación fue presentado en La Habana por 12 miembros de la oposición, entre ellos Guillermo Fariñas y los expresos del Grupo de los 75 Oscar Elías Biscet, José Daniel Ferrer y Guido Sigler.
La nueva propuesta tiene el objetivo de convertirse en un "primer paso hacia la definitiva consolidación de la unidad que hará posible un proyecto integral por una nueva nación" en Cuba, donde la disidencia interna está fragmentada en decenas de grupos.
Biscet afirmó a corresponsales que la perspectiva fundamental del proyecto es "captar" al pueblo y lograr su participación en lo que aspiran se convierta en una alternativa "nacional" y "viable" para "llegar a la democracia en la isla".
Según indicó, el grupo que firmó hoy el documento representa "varias ideas desde el punto de vista ideológico y político" y son una muestra de la unidad que se busca.
Al referirse a los múltiples proyectos políticos que existen dentro de la oposición interna, Biscet aseveró que "todos son válidos" pero "lo importante es tratar de que haya una unión entre la mayoría".
"Lo necesario es que todos podamos sentarnos algún día con esos proyectos y fusionar esas ideas, y tener una institución al menos única o tener dos o tres, no 500 grupos como se tiene actualmente", apuntó.
Guillermo Fariñas, a quien el Parlamento Europeo distinguió el año pasado con el Premio Sájarov, explicó que esta declaración de unidad se ha concebido como un documento abierto a modificaciones que incluso aceptará las críticas de otras organizaciones.
Entre sus presupuestos, la declaración propone trabajar por cambios democráticos y una economía "moderna, desarrollada y altamente eficiente" en la Isla.
También busca reforzar los derechos humanos, promover la lucha cívica no violenta entre los ciudadanos y "consultar" a los cubanos para elaborar "un proyecto de nación" que represente sus aspiraciones.

INTRODUCCION (CONTINUACION)


                                                                                 (4)

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                                                                  Pedro A. Diaz  (Autor)
En la agricultura ocurría algo similar. La falta de fertilizantes y pesticidas habían paralizado, aún más, la ya deteriorada producción agrícola. La escasez de combustibles tenía paralizada la siembra y recogidas  de los productos del campo, las cuales se hacía de forma manual, apoyados con rústicos arados de tracción animal.
La industria azucarera, principal renglón de la economía cubana, se encontraba en su más bajo nivel de producción de los últimos años.
El gobierno cubano, en una maniobra por evitar el colapso económico, enviaba a miles de trabajadores a las labores del campo, los cuales habían quedados excedentes en sus centros laborales.
El caos y el desorden estaban extendidos por todo el país.El tirano Fidel Castro, en un ardid por ocultar la ineficiencia del sistema y la apatía de los campesinos a producir, culpaba al embargo económico impuesto por Estados Unidos y al derrumbe de la  URSS y el campo socialista de la catastrófica situación que vive la nación cubana. Los medios de propaganda y difusión del régimen propagan estos embustes como verdades absolutas.
Los órganos represivos de la dictadura intensificaban sus acciones en contra de los grupos opositores que de manera ilegal operan dentro de Cuba. Estos constituyen un movimiento  creciente y pujante  que, de manera firme y pacífica promueven la democracia, la libertad y el respeto de los derechos humanos. Gracias a ellos el mundo conoce los atropellos, desmanes y crímenes cometidos por la tiranía. Gran parte de la dirigencia opositora estaban encarcelados.
Las salidas hacia los Estados Unidos, consideradas ilegales por el gobierno de Cuba, se intensificaban. Miles y miles  de compatriotas se lanzaban al mar  en precarias y destartalas embarcaciones en busca de libertad y de un futuro mejor.
A partir del suceso del remolcador “13 de Marzo, se intensificaron los secuestros de embarcaciones.En la provincia Oriental se producían secuestros  de naves marítimas en: Puerto Padre, Manatí, Gibara, Baracoa y Nicaro; en Camaguey: Nuevitas,; en la provincia de las Villas : Isabela de Sagua, Sagua la Grande, Caibarien y Casilda por la costa sur; en Matanzas: Cárdenas, y Varadero; en la Habana:  Jaimanitas, Mariel, Batabanó, Guanabo, Cojimar, además de dos aviones en el Aeropuerto “Internacional José Martí; en Pinar del Rio e Isla de Pinos.
La lanchita que va de Casa Blanca -Muelle de Luz  fue secuestrada; igualmente la que va de Regla-Muelle de Luz. En el segundo intento de secuestrar esta última murió ahogado un policía al tratar de impedir la acción.
El 5 de agosto de 1994 el malecón habanero se encontraba abarrotado de personas. Se rumoraba que vendrian embarcaciones procedentes de USA, para recoger personas y llevarlas a ese país, además del acontecimiento del secuestro de las lanchitas. Los uniformados comenzaron a reprimir, con el objetivo de desalojar el área, provocando la ira de los allí presentes, los cuales comenzaron a gritar: ¡Abajo Fidel! ¡Abajo el Comunismo! y ¡libertad!; inmediatamente comenzaron a virar autos patrulleros y rompieron cristales de establecimientos comerciales, etc. Cerca de 30 mil personas participaron en esta histórica protesta., conocida popularmente como el “Maleconazo”
La intervención directas del tirano, la movilización de todo el aparato represivo y la falta de comunicación existentes en la isla impidieron que esta manifestación se extendiera a toda la nación.
Esa misma noche del 5 de agosto, el tirano habló por la radio y la TV. Culpó a USA 



(CONTINUARA)

lunes, 3 de octubre de 2011

FIRMANTES DE LA INFAMIA Y EL CRIMEN


“LO ESCRITO, ESCRITO ESTÁ”

Un grupo de escritores y artistas residentes en Cuba firmó una Carta de Apoyo pública a los fusilamientos decretados en 72 horas por el régimen*Anticastrista

René Gómez Manzano
Abogado y periodista independiente
 
Para los luchadores independistas del Siglo XIX, Cuba era una novia pura o una madre amantísima, desvelada por cada uno de sus hijos. En la centuria pasada, ya reconocido internacionalmente el país, la diferencia entre este mismo y los distintos gobiernos siempre estuvo muy clara.

Así, los abusos de regímenes autoritarios como los de Machado y Batista jamás fueron atribuidos a nuestra República como tal. Todos comprendían a la perfección que los atropellos que se perpetraban eran de la exclusiva responsabilidad del mandón de turno y sus paniaguados. La pobre Cuba nada tenía que ver con esos excesos.

Pero tras la trepa al poder de Castro y sus compinches, los nuevos gobernantes no se conformaron con iniciar un nuevo capítulo en la historia patria, sino que pretendieron reescribirla toda completa, negando cualquier logro de la etapa anterior y confundiendo de manera deplorable a la Nación con sus nuevas autoridades; es decir, con ellos mismos.

Reflejo de lo anterior es la actitud asumida por los llamados “intelectuales orgánicos”, para quienes la defensa a ultranza del castrismo y sus medidas, aun las más arbitrarias, constituye un artículo de fe, casi la razón de ser de su obra y de su propia existencia. Esto se puso de manifiesto en días pasados.

Con motivo de la visita a Miami de Pablo Milanés, no han faltado las críticas acerbas al gran cantautor. Estos ataques han provenido de una y otra parte, pero aquí quisiera concentrarme en los realizados desde las filas de la intelectualidad oficialista.

Entre esas arremetidas resaltan las hechas por el prominente artista Silvio Rodríguez y por otro no destacado en absoluto, pero que se dio a conocer por una canción y por los cargos burocráticos que ha ostentado en el movimiento de la Nueva Trova: Vicente Feliú.

Para esos dos compositores, Cuba no es la madre amantísima ni la novia virginal que pensaban nuestros mambises, sino una madrastra vengativa y cruel que, lejos de terciar con equidad en los conflictos entre sus hijos o entenados, se dedicaría a convertir a los más desfavorecidos en víctimas de su ojeriza y su ferocidad.

Ambos, sin ruborizarse, intentan justificar —¡a estas alturas!— la bochornosa carta dirigida en 2003 a “amigos que están lejos”, en la que determinados intelectuales expresaban su apoyo al mismo régimen que los escogió con ese fin, a raíz de la brutal ofensiva represiva conocida comoPrimavera Negra.

Los firmantes apoyaban el fusilamiento, en menos de una semana, de tres jóvenes que se apoderaron por unas horas de una embarcación, sin ocasionar lesiones; también la condena a largas penas de prisión de setenta y cinco disidentes que sólo manifestaron de manera pacífica su inconformidad con el estado de cosas imperante.

Unos pocos miles (opositores y periodistas independientes) expresaron su pública censura a aquella represión despiadada; otro (el mismo Pablo Milanés) tuvo el decoro de negarse a prestar su nombre a aquella infamia; otro más (el también cantautor Amaury Pérez) intentó dar, durante una reciente visita a Miami, una especie de explicación vergonzante de por qué firmó.

La generalidad de los que entonces suscribieron el documento guardan discreto silencio, pero Rodríguez y Feliú han considerado necesario defender de manera pública su actuar de entonces. Para ello alegan que, supuestamente, en aquel momento “había que cerrar filas con la defensa de Cuba”.

Vemos una vez más la confusión lamentable del actual régimen militar con la Patria, que de nuevo deja de ser una madre amorosa, representada en una Virgen cuya advocación es nada menos que la Caridad. Porque habría que preguntar: ¿Acaso los tres secuestradores y los setenta y cinco heterodoxos no eran también cubanos! Entonces,  ¿de qué “defensa de Cuba” hablan!

Estos dos castristas son no sólo contumaces, sino —además— más papistas que el Papa. El nuevo gobierno de Raúl Castro enmendó en lo posible, al cabo de ocho años, la barbaridad perpetrada en 2003. Por supuesto, los fusilamientos no tienen ya remedio, pero al menos los encarcelados fueron liberados bajo licencia extrapenal.

Muy oportuno es un pasaje de la respuesta de Silvio Rodríguez. Aunque la notoriedad de la frase se debe no a su condición de proverbio latino, sino de cita bíblica, y pese a lo discutible de la traducción que ofrece, la oración que él reproduce les viene como anillo al dedo a él mismo, a Feliú y a cualquier otro que, al cabo de ocho años, intente justificar lo injustificable: “Lo escrito, escrito está”.

La Habana, 19 de septiembre de 2011


Posteado por: "Comié Pro Libertad de Presos Políticos Cubanos"

INTRODUCCION


                                                                               (3)
                                           INTRODUCCIÓN
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Nuestro país, Cuba, no fue conocido como un pueblo emigrante. Antes del año 1959, la “Perla de las Antillas”, poseía uno de los niveles de vida más alto de Latinoamérica, disfrutando de todas las tecnologías modernas y por tradición no nos interesaba marcharnos a otras tierras.
A través de la historia el éxodo de cubanos se ha producido por razones políticas. Tuvo lugar durante la dominación española y  en la época que gobernó el dictador Fulgencio Batista (1952-1959) hubo un exiguo exilio compuesto, en su mayoría, por perseguidos políticos  que luchaban contra el régimen imperante y los asaltantes del “Cuartel Moncada”, liderados por Fidel Castro.
Después del triunfo de la revolución este éxodo se ha producido en distintas ocasiones a través de estos largos 35 años de dictadura comunista. Camarioca constituyó el embrión de lo que más tarde, con el correr de los años, llegó  a convertirse en la “Gran Diáspora Cubana”. Hoy esta diáspora está  formada por mas de 2 millones de  de cubanos esparcidos por el mundo.
Miles y miles de ciudadanos, que conocían la  la naturaleza del sistema que  se engendraba en Cuba, optaron por marchar al exilio como única vía de salvación ante el cataclismo que se avecinaba. Estos fueron calificados por el régimen cubano “lumpens, “burgueses” y “siquitrillados”.
En 1980 se producen los sucesos de la embajada del Perú, donde más de 10,000 personas pedían a gritos  salir del país., hecho único en la historia de la humanidad. Por esos días se produce el éxodo del Mariel, donde más de 125,000 mil personas  abandonaban la isla en embarcaciones procedentes de Estados Unidos, ante la realidad de los hechos, la crueldad del sistema y la  impotencia para destruirlo.
Durante todos estos años de férrea dictadura comunista se han producido secuestros de naves aéreas y marítimas a lo largo y ancho de país. El régimen impide que estos  acontecimientos sean de dominio  público. Sólo hechos de gran repercusión son dados a la publicidad con versiones amañadas por el gobierno.
El día 13 de julio de 1994, se produce el secuestro del  remolcador “13 de Marzo” que intentaba llegar a USA con 72 pasajeros y que embarcaciones  del gobierno, con chorros de agua, interceptan y hunden, pereciendo 41 personas, entre ellas 21 niños. El pueblo de Cuba reclama justicia para estas víctimas, todavía insepultas.
Este suceso sin precedentes, generó una cadena de secustros deembarcaciones a través de toda la Isla.
Cuba vivía una de las peores crisis de su historia, en lo político, económico, social y moral. Tres años atrás, producto del desplome de la URSS y el llamado campo socialista, el régimen se vio obligado a implantar un llamado “período especial” el cual mantenía a la población al borde de la locura y desesperación. La escasez, que siempre había caracterizado al sistema comunista cubano, se agudizaba de manera alarmante y se hacía más prolífera en la medida que pasaban los días, los meses y los años.
Más de la mitad de las industrias se encontraban paralizadas por falta de materias primas, combustible y piezas de repuesto para las maquinarias. El transporte urbano se encontraba funcionando a un 10% de su capacidad por las mismas causas

Continuará

La Pobreza que los Castro Niegan



| Por Miguel Iturria Savón

Pobres de solemnidad

LA HABANA, Cuba, octubre, www.cubanet.org -Al amanecer del lunes pasado, al cruzar la calle 23, entre 10 y 12, Vedado, una señora muy delgada, mal vestida, medio ciega y con bastón, me suplicó la encaminara a la cuadra siguiente, es decir, hasta la esquina de 12 y 21, donde toma café cada mañana pues carece de cocina en su cuarto, donde vive con un hijo que oscila del manicomio a la vecindad. Mientras la acompañaba le pregunté algunas cosas; al dejarla en la cafetería le di diez pesos para que desayunara; supuse que almorzara y comiera en uno de esos tugurios habilitados para indigentes.
No es agradable tropezar con personas que al caminar exhiben su miseria sin proponérselo. La llevan en el rostro, en la ropa sucia y descosida, en los zapatos, el peinado y hasta en el alma. Salvo excepciones, parecen zombis insepultos, espectros bajo el sol en las calles de nuestras ciudades. Nadie como ellos revela la crisis y la falta de oportunidades del país.
La pobreza es mayor de lo que suponemos. Basta con mirar la presencia gris de quienes caminan sin rumbo. A esa legión de seres alienados por el hambre, víctimas de la desproporción entre el salario y los precios de las mercancías, no solo pertenecen los mendigos, los locos sin apoyo estatal, los borrachos que deambulan de la casa al bar y los viejitos cuya pensión mensual les dura una semana.
Cada día crece el estamento de la pobreza. Existen los pobres de solemnidad, los desamparados totales, parciales y de circunstancias. Todos en interacción gremial, un gremio sin representantes legales, cuya presencia desdice las consignas oficiales y cuestiona las estadísticas, tan solidarias con el papel y limitadas en su aplicación.
Si bien los mendigos, los alcohólicos, los locos y los ancianos que vagan por el día y se esfuman de noche, integran la nómina más representativa, al escuadrón de la pobreza extrema se suman las viejitas de barrio, esas que cuentan las pesetas y maldicen al joven dependiente que altera la balanza. A las viejitas les siguen las nueras y las hijas sin empleo, casi todas amas de casa con maridos “que no inventan los pesos” y las obligan a revender cualquier cosa o putear con el bodeguero, el carnicero o el vendedor del kiosco agropecuario.
Se suman al club no exclusivo de pobres de solemnidad los millares de personas que se acostumbran a sobrevivir del trabajo devaluado y la chequera simbólica: pedigüeños de todo tipo, ladronzuelos de bagatelas, huéspedes de terminales de ómnibus y de trenes, visitantes de bares pestilentes, casas de putas baratas, casas de juegos prohibidos, solares de gentes agresivas y ladrones de almacenes y cafeterías que arriesgan el puesto por un poco de azúcar o arroz, un pedazo de jamonada o unas cajas de cigarros.
Es cierto que a pesar de las tensiones cotidianas los parias de Cuba todavía gozan de “prebendas” en las farmacias, policlínicas y funerarias; aún los entierros son gratuitos aunque los dolientes pagan las flores, el café y los autos que acompañan al difunto en su último paseo; más resulta conmovedor el panorama creciente de gentes que sobreviven en la precariedad en La Habana y otras ciudades de la isla.


Posteado por: :Comité Pro Libertad de Presos Políticos Cubanos"