martes, 8 de enero de 2013

Una anécdota de Miguelito


 | Por Martha Beatriz Roque Cabello
 \
LA HABANA, Cuba, enero, www.cubanet.org -Entre los presos del año 2003, del Grupo de los 75, se encontraba Miguel Valdés Tamayo, al que todos cariñosamente le decían “Miguelito”. Desafortunadamente, falleció el 10 de enero de 2007, producto de un paro cardíaco. Él tenía serios padecimientos en el corazón y debido a ello lo habían licenciado de la prisión, en el año 2004, de forma extrapenal, se encontraba en el momento de su deceso, hospitalizado.
Miguelito vivía en Párraga, municipio de Arroyo Naranjo, dejó un hijo que ya es un adolescente. Su característica principal era la sonrisa, siempre la tenía a flor de labios y era una persona muy jovial, se llevaba bien con todo el mundo, esto lo hacía popular.
Él solía, caballerosamente, acompañarme a la mayoría de los lugares que yo visitaba, y entre ellos accedía a Internet conmigo y otros disidentes, en una embajada. En varias ocasiones cuando salía a buscar el ómnibus para ir de regreso a su casa, los agentes de Seguridad del Estado lo paraban y le quitaba toda la información que había logrado copiar en papel. Eran tiempos en que apenas se conocía la memoria flash y muy pocos disidentes tenían una.
Un día –ya cansado de estos procedimientos de la policía política- decidió poner basura dentro de una jabita (bolsa de plástico). Él salió de la embajada acompañado de Félix Bonne Carcassés, a pie; y yo me iba –apresurada- en un auto para una reunión pendiente. Los dos: él y Bonne fueron parados por oficiales de la Seguridad del Estado a una cuadra aproximadamente del lugar donde estábamos. ¡Cuál  sería la sorpresa del joven “seguroso”!  Él pensó llegar con un trofeo a la Unidad y se encontró que tenía desperdicios de comida en la jabita. Se puso muy furioso con Miguelito.
En el auto en que me iba, lo recogí a la vuelta de la manzana; le grité: “Miguelito apúrate que no se puede estar parqueado aquí, que es una vía expedita”. Se subió al carro y dejando atónitos a los oficiales, fue para mi casa. Después cuando salió de mi apartamento en compañía de un “personaje oscuro” que ni merece la pena recordar, lo detuvieron en la calle, los mismos oficiales que estaban cerca de la embajada. Lo condujeron a la Estación de Policía de la Avenida de Acosta, en el municipio 10 de Octubre, y una vez allí, uno de los oficiales lo inquirió y le dijo: “Como tú tienes tanto deseo de limpiar, te voy a dar una escoba para que barras la Unidad”.
Felizmente solo lo tuvieron allí retenido un par de horas, pero como es natural Miguelito no barrió. Sin embargó pensó que en la próxima visita a Internet llevaría una “jabita” para recoger los papeles sucios del baño. No fue necesario, no lo volvieron a molestar.
En esta anécdota veo una moraleja, que él supo aplicar muy bien y que se  deja de legado a toda la oposición: “A los represores hay que subirles la parada, y que sean ellos los que se pongan bravos y se disgusten”.
Este pequeño homenaje a la memoria de Miguel Valdés Tamayo, tiene además de lo que pueda ser una enseñanza, la solicitud de que el próximo día 10 de enero, en la medida de las posibilidades de los diferentes grupos, sea recordado, porque además es el único miembro del Grupo de los 75 que ha desaparecido físicamente.
Apliquemos lo que dijo nuestro Héroe Nacional José Martí: “Honrar, honra”.


Posted by: "Comité Pro Libertad de Presos Políticos Cubanos"

A pocas cuadras de Hugo Chávez


 | Por Tania Díaz Castro  

LA HABANA, Cuba, enero, www.cubanet.org -El CIMEQ, el hospital más privilegiado de  Cuba, está situado a pocas cuadras de Santa Fe, reparto costero del oeste habanero donde vivo. Muy pocos cubanos enfermos han podido disfrutar de su sofisticada tecnología médica. Pero todos sabemos dónde está, a pesar de la misteriosa espesura boscosa que lo rodea, su vigilancia militar permanente y el prohibido acceso a los curiosos por sus alrededores.
Sin embargo, aun así, sus vecinos más cercanos, pobladores de Jaimanitas, Flores y Santa Fe, de una forma u otra, siempre comentan lo que ocurre no sólo en sus íntimos quirófanos, sino hasta quienes son los importantes personajes que allí ingresan, ya sean dirigentes políticos cubanos de alto nivel, o extranjeros que pagan por el anonimato con mucho billete.
Pero los vecinos del CIMEQ, en su gran mayoría gente humilde, con excepción de los que rodean a Fidel Castro en el interior de su extensa propiedad, en el reparto Siboney –antes de 1959 eran dos repartos llamados Biltmore y Country Club, donde residían familias pertenecientes a la alta burguesía criolla-, verse con un especialista del CIMEQ, es una quimera imposible de soñar. Para ellos están los ruinosos hospitales deparados para el pueblo.
Sin embargo, con Humberto, uno de mis vecinos, vendedor de plantas ornamentales, ocurrió un milagro, gracias a un amigo suyo, empleado de dicho hospital. Hace apenas dos semanas visita el CIMEQ para verse con un cirujano estomatólogo.
-Los comentarios que se escuchan con relación al presidente Hugo Chávez, son muchos -me dice Humberto.
¨Todos saben que está más muerto que vivo y que sólo falta desconectarlo para que descanse en paz para siempre.¨
De pronto me vienen a la mente los años 1989 y 1990, cuando se esperaba que “desconectaran” a la URSS para siempre, y nos preguntábamos qué sería de nosotros si cesaban los grandes subsidios económicos que nos brindaban los soviéticos, para que a 90 millas de Estados Unidos, pudiera mantenerse a flote una dictadura comunista incapaz de mantenerse por sí sola.
¿Acaso con la muerte de Chávez perderemos el petróleo que envía “tan generosamente” desde que llegó al poder, hace 14 años?  ¿Acaso los cubanos volveremos a comer gatos callejeros, a recoger los plátanos  podridos que dejan los santeros en las esquinas de las casas? ¿De qué inventaremos el bistec, si no hay ya ni frazadas de piso para “convertirlas” en bistec?
Humberto me mira desde sus espejuelos empañados y me pregunta por qué el gobierno de Fidel Castro ha tenido que ser mantenido siempre por algún país extranjero. ¿Por qué nunca -a pesar de la enorme ayuda recibida durante décadas-  ha podido desarrollar una economía eficiente y permitir que los cubanos nos auto sustentemos, como ocurre con todos los países del mundo?
Luego levanta las cejas, abre desmesuradamente los ojos y sin esperar respuesta, abre su boca sin dientes, como si sintiera dolor por algo que no quiere decirme. Creo que Humberto en realidad intuye que, cuando desconecten a Chávez, podrían sobrevenirnos días peores aun que los vividos cuando “desconectaron” a la Unión Soviética.


Posted by: "Comité Pro Libertad de Presos Políticos Cubanos"

¿Cómo es vivir en Cuba? por Yoani Sánchez

TV Martí Noticias — Jóvenes en Cuba se agrupan en señal de protesta

Celebran opositores día de reyes magos con decenas de niños.

lunes, 7 de enero de 2013

Álgebra de libertad


LA HABANA, Cuba, enero, www.cubanet.org -Entrar y salir del país, conservar la nacionalidad, son derechos a los que durante décadas no han podido acceder los cubanos, a causa del sistema político y la teoría social imperante en Cuba.  Una de las reformas emprendidas por Raúl Castro es la entrada en vigor de una nueva Ley Migratoria desde el próximo 14 de enero; que, no obstante, tampoco elimina el control gubernamental sobre el “permiso de salida”.
La mayoría de los cubanos vislumbra la salida a la crisis de derechos que afronta dentro de la Isla obteniendo una visa para establecerse en otro lugar. El éxodo no ha conseguido, sin embargo,  que la situación interna de la Isla cambie en el sentido del reconocimiento por parte del Estado de esos derechos.
Los cubanos no protestan pero se van del país. Es un fenómeno que hay que observar con respeto, como el derecho a permanecer indiferente al presente y al futuro político del país natal. No es que los cubanos sean menos éticos por naturaleza. Vaclav Havel, quien ilustró la compleja situación en la que se halla el individuo en este tipo de sociedades, achacaba al advenimiento de la responsabilidad en la conciencia el paso determinante para derrocar este tipo de dictadura.
Mucho se ha escrito sobre los cambios que se producen en la naturaleza humana cuando ésta es sometida a la violencia, directa o solapada, de un sistema totalitario. Uno de los productos de esa violencia es la sumisión. La capacidad de intimidación del sistema totalitario que ha triunfado 54 años en Cuba ha sido revelada más por la sumisión de las masas que por la denuncia y la protesta de éstas. Como se trata de sobrevivir a cualquier precio, irse del país es la única salida que parece haberle quedado a los cubanos.
Que la salida para el problema de Cuba solo sea por mar o por aire es lo que parece corresponder a los cubanos en este momento. Las urnas electorales permanecerán cerradas mientras dure este silencio. No faltan alternativas como la Demanda Ciudadana por Otra Cuba o el Proyecto Nuevo País, apoyarlas es la mejor inversión para el futuro, que será más o menos inmediato dependiendo de nuestra participación.
Los seres humanos no renuncian a la libertad por voluntad propia. Así como el régimen comunista no puede renunciar a la violencia. Irse del país debería ser tan solo una retirada que no pusiera fin a la controversia. Mientras nos quede algo de perseverancia en esa índole originaria tendiente a la libertad estaremos condenando el régimen. Pero si cambiamos de tal manera que traicionamos hasta el olvido nuestra conciencia le estaremos regalando a nuestro principal agresor un triunfo perpetuo.

Posted by: "Comité Pro Libertad de Presos Políticos Cubanos"

Reportero independiente denuncia desde la cárcel falta de atención médica



“No sé de que son estas fiebres, no creo que sean de gripe pues no tengo síntomas de eso”, dijo durante una llamada telefónica desde el Combinado del Este el reportero de 42 años de edad Calixto Ramón Martínez


El periodista independiente Calixto Ramón Martínez Arias, corresponsal del Centro de Información Hablemos Press que continúa encarcelado en la prisión Combinado del Este, denunció el pasado viernes que desde hacía dos días se encontraba con fiebres muy altas sin recibir la debida atención médica, a pesar de haberla solicitado.
“No sé de que son estas fiebres, no creo que sean de gripe pues no tengo síntomas de eso”, dijo durante una llamada telefónica el reportero de 42 años de edad.
“Estoy en una compañía de prisioneros pendientes de juicio, la mayoría están acusados de asesinato, droga y robo con violencia; el único que está aquí por causas políticas soy yo”, añadió, según un reporte del director de la Agencia, Roberto de Jesús Guerra, que no aporta más detalles sobre la situación actual del periodista.
Calixto Ramón fue detenido el pasado 16 de septiembre del 2012 por agentes de la Policía Nacional, mientras realizaba una investigación en el Aeropuerto Internacional José Martí, relacionada con el deterioro (por abandono) de una donación considerable de medicamentos —y otros recursos—, enviados a Cuba por la Organización Mundial de la Salud (OMS), como parte de su programa de ayuda humanitaria al pueblo de Cuba.
Tras su detención, fue acusado de desacato a las figuras de Fidel y Raúl Castro, aunque las autoridades cubanas no han informado cuándo se inciará el proceso judicial en su contra.
El pasado noviembre Martínez Arias protagonizó una huelga de hambre de varias semanas para protestar por la retirada de su ropa de civil y como negativa a usar el uniforme de preso común, al considerar que su detención está determinada no por un delito común sino por su actividad como defensor de los derechos humanos a través del ejercicio del periodismo independiente.


Posted by: "Comité Pro Libertad de Presos Políticos Cubanos"