jueves, 12 de abril de 2012

Carta abierta al dictador cubano Raúl Castro


Carta abierta al dictador cubano Raúl Castro

Señor dictador Raúl Castro:
 Desde Placetas, en el mismo centro de Cuba, le escriben Jorge Luis García Pérez Antúnez y su esposa Yris Tamara Pérez Aguilera, un matrimonio que se opone abiertamente a su régimen tiránico y  totalitario. En esta oportunidad queremos enviarle un responsable emplazamiento motivado por el cruel, injusto y arbitrario cerco a que sus cobardes fuerzas represivas someten nuestras personas y viviendas día y noche desde hace muchos meses con el claro propósito de impedir y obstaculizar nuestros movimientos.
Señor dictador, general sin batallas con el único gran logro de haber podido sostener el castrismo después de su hermano a base de cuantiosos asesinatos como los de Orlando Zapata Tamayo, Juan Wilfredo Soto García, Laura Inés Pollan Toledo, Wilman Villar Mendoza y de haber desatado una crueldad sistemática contra su propio pueblo, sepa que quienes le escriben ni le tememos ni tampoco vamos a continuar permitiendo que sus agresivos  y desmoralizados órganos de represión política sigan manteniéndonos en una  arbitraria, constante y extrajudicial prisión domiciliaria, en la que ya no solo se nos arresta cuando nos dirigimos a actividades opositoras, sino que ya incluso obstaculizan nuestra vida diaria como visitar a un amigo, asistir a funerales y lo peor aún acudir a un hospital a recibir asistencia médica ante nuestros padecimientos agravados precisamente por el desgaste y deterioro físico ocasionado por tanta represión.
Señor dictador a usted promotor de tantos crímenes, fusilamientos, asesinatos extrajudiciales, desalojos a familias indefensas, despidos a nuestros trabajadores, no le tememos y lo estamos emplazando públicamente a que se le ponga fin a esta grosera y arbitraria violación a nuestros derechos de libertad de movimiento en nuestro propio país y que tenga el coraje de ordenarle a sus lacayos y sumisos tribunales y testaferros uniformados a que nos lleven a prisión, porque le aseguramos señor dictador que a partir de estos momentos tendrán que arrestarnos casi a diario porque nuestra vivienda no es calabozo y contamos con mucho más coraje moral y principios que esos hambrientos colegas que ubican por días y días en las esquinas de nuestra vivienda para cerrarnos el paso.
Señor tirano de turno, responsable del asesinato de nuestros compatriotas de Hermanos al Rescate, de la más de una veintena de niños y mujeres indefensas alevosamente hundidos en aquella embarcación 13 de marzo, a usted tirano cuyos crímenes son sólo comparados con los de la Alemania Nazi o la Rusia de Stalin, estamos emplazando a que sepa, que aquí en la ciudad de Placetas está un matrimonio negro opositor con mucha más vergüenza y decisión que esos subordinados suyos que inútilmente a base de golpes, arrestos, celdas de confinamiento y toda forma de ataques piensan que nos van a hacer desistir  de nuestro empeño.  No abandonaremos nuestra Patria si es eso lo que buscan con tan desmedido acoso, hostigamiento y sistematicidad en los encierros.
Raúl Castro comprendemos a usted y a sus tenebrosos cuerpos de represión ante el terror y preocupación que le causa un grupo de mujeres del Movimiento Femenino Rosa Parks, quienes tuvieron el coraje el pasado primero de marzo de llegarse allí ante la sede municipal del oprobio y parásito partido gobernante que usted representa, para reclamar a viva voz, libertad y justicia para su pueblo. Imagino cómo debe sentirse un régimen que envía sus tropas élites de represión para reprimir a pacíficas e indefensas mujeres que a diferencia de sus tropas tienen el coraje de salir a las calles a protestar.
Raúl Castro comprendo lo que significa y representa para su gobierno tener en la calle a un hombre después de 17 años de una ininterrumpida prisión política que no le doblegaron y que a pesar de las infinitas posibilidades de marcharse, a decidido permanecer en Cuba luchando contra la tiranía que usted representa. Señor dictador comprendo que ni usted ni su cadavérico e insepulto hermano personero del odio, la violencia, enfrentamiento y la maldad misma desconocen lo que es consecuencia y quienes nunca imaginaron en la aparición de un Frente Nacional de Resistencia Cívica Orlando Zapata Tamayo, liderados por hombres y mujeres jóvenes, sencillos y sobre todo nacidos dentro de su mal llamada revolución, a los que su adoctrinamiento no pudo ganarnos y que este Frente crece y se multiplica por todo el país con protestas y acciones nunca antes pensadas que han logrado estimular la lucha allí en ese escenario que tanto le duele las calles. No nos puede acusar de Batistianos, burgueses, porque no hemos conocido otra sociedad que no sea esta, tampoco de mercenarios, ni asalariados por el modo y condiciones en que con mucho orgullo vivimos, y que desbarata su estúpida campaña que pretende aparentar lo contrario.
Raúl Castro jamás sus fuerzas represivas imaginaron que consignas como “Todos somos resistencia” o “Las calles son del pueblo” iban a poner de rodillas a la tiranía y que el esfuerzo de dividir las fuerzas de la resistencia interna y las del exilio iba a abortarse. La Asamblea de la Resistencia Cubana, despreciable dictador, sabemos es una de sus grandes y más molestas pesadillas y que los cubanos en la Isla, lejos de sus tendenciosas mesas redondas o programación de adoctrinamiento oficialista, buscan la verdad en Radio Martí y Radio Republica. Por eso usted tanto las ataca.

Pues aquí estoy, despreciable dictador, emplazándolo a que cese la prohibición de que mi esposa Yris y yo podamos circular libremente por nuestro propio país, o busque valor para arrestarnos, pues muy gustoso reingresaría en las filas del presidio político. Mi experiencia personal política y patriótica más importante y donde nunca pudieron doblegarme y otra cosa asesino dictador no creo pueda hacer, porque le aseguro enfáticamente que quien le escribe Jorge Luis García Pérez Antunez NI SE CALLA NI SE VA DE CUBA.


Posteado por: "Comité Pro Libertad de Presos Políticos Cubanos"

Una familia cubana frente a la violación de sus derechos



Respuesta a las calumnias del periodista oficialista Enrique Milanés León, publicadas en el sitio digital del periódico Adelante

Señor periodista, no voy a polemizar sobre lo que es un derecho inalienable y universal: la educación y la atención médica, pero recuerde que el hecho de que un gobierno ofrezca estos beneficios “gratuitos” a su pueblo —por cierto a un elevadísimo costo para los cubanos— no le otorga el más mínimo derecho de reprimirlo y mantenerlo cautivo, violando ese preciado regalo que Dios nos ha dado, la libertad.
Ud. asegura que yo contribuyo a manipular la realidad nacional cuando reporto vía telefónica hacia el exterior hechos que según Ud. solo habitan en mi mente. Y yo le pregunto: ¿Qué pruebas tiene para afirmar tal cosa? y ¿Qué significa para Ud. la realidad nacional? Continuar mintiéndole al mundo ocultando la intolerable y asfixiante realidad cubana, seguir permitiendo que nuestras hermanas e hijas se prostituyan con turistas extranjeros con la finalidad de escapar de su patria en busca de libertad y mejoras económicas, que continúen encarcelando a la población porque deben delinquir constantemente para sobrevivir, continuar viviendo una doble moral para agradar a una minimizada casta de burócratas frustrados y decrépitos ancianos, que durante años han conducido a la nación cubana hacia la destrucción y el caos… ¡Me parece que es Ud. quien ignora, o no quiere ver la realidad nacional!
Sepa que es nuestro derecho disentir y oponernos de manera pacífica, pero frontal, a este sistema dictatorial que viola constantemente los derechos más elementales de la especie humana, golpeando con saña y sin piedad a mujeres indefensas que, en el ejercicio lícito de ese derecho, marchan por las calles de Cuba demandando libertad y democracia, exigiendo el fin de esta abominación que atropella, encarcela, asesina y conduce al suicidio a nuestros conciudadanos, por el simple hecho de expresar y protestar pacíficamente ante la ignominia en que esos que Ud. hoy defiende han sumido a la nación cubana. Los mismos que dieron por desaparecido al comandante Camilo Cienfuegos, encarcelaron con intrigas y burdas mentiras al comandante Húber Matos, traicionaron a José Antonio Echeverría, Frank País, y tantos otros cubanos dignos, vendiendo la noble revolución cubana al despiadado e intrínsecamente criminal sistema comunista, marxista-leninista.
Ud. me acusa de contrarrevolucionario, distorsionador de la realidad nacional y de ser un agitador que ha hecho de la calumnia y la mentira un modo de vida. Y yo le pregunto nuevamente: ¿Cómo asegura tal cosa cuando Ud. mismo afirma no conocer siquiera donde vivo? y ¿cómo puede estar tan seguro de que tan solo un puñado de personas contados con los dedos son los únicos que frecuentan nuestra casa? Sepa señor periodista que quienes le ordenaron redactar ese artículo no le informaron la verdad sobre la realidad santacruceña, y sepa también que acosar, interrogar y fotografiar a un menor de edad por la opinión política de sus padres no solo es antiético, si no, una violación fragrante a los Derechos Humanos, y la Convención sobre los Derechos del Niño. Y más despreciable aún si ello se ejecuta dentro de la escuela donde este estudia, sin el consentimiento de sus padres.
Señor periodista, de forma breve le relataré cuál es la realidad de la marginada y famélica población santacruceña: nuestro natal Santa Cruz del Sur —por cierto un pueblo próspero y solidario— contaba con múltiples fuentes de empleos antes de 1959, y como renglón principal, dos ingenios azucareros con un vasto macizo cañero, entre otras cosas; un tercero el Jesús Suárez Gayol, construido por la “revolución” castrista a principios de la década de los ochenta, generaban gran fuente de empleos a centenares de familias, hasta que un buen día esta los desmanteló dejando a miles de personas sin sustento familiar. Muchos de los recursos provenientes de esas industrias y otras instalaciones arrasadas por la “rovolución”, fueron a parar a manos de dirigentes sin escrúpulos para su lucro personal. ¿Quién es entonces el verdadero enemigo del pueblo cubano?
Instalaciones deportivas, sitios recreativos, lugares de sano esparcimiento, establecimientos de comercio, gastronomía, transportes urbanos y otros, han sido demolidos o los han dejado destruir, alevosamente abandonados sin mostrar el más mínimo respeto y consideración por el pueblo trabajador. Pero claro, la culpa nunca cae al suelo. Ello segurísimo se debe al cacareado “Bloqueo Estadounidense”.
Jubilados, limitados físicos, combatientes del Ejército Rebelde e internacionalistas de las guerras en el continente africano deambulan hambrientos por las calles convertidos en pordioseros, abandonados a su suerte, mientras que otros han muerto en terribles condiciones higiénico-sanitarias, sin viviendas, completamente olvidados por la “Revolución” que un día prometiera al pueblo cubano prosperidad, igualdad y justicia social plena.
Las policlínicas rurales y los llamados consultorios médicos de la familia permanecen en ruinas, o en pésimo estado técnico. No hay médicos suficientes para asistir a los indignados pacientes que deben esperar horas y hacer largas filas para ser atendidos, y en ocasiones deben marcharse sin recibir el servicio, o este no resuelve, o diagnostica el padecimiento; negligencia, déficit de especialistas, ambulancias e insumos y medicamentos, hechos que no pocas veces han causado la muerte al paciente. Ello sin contar con que el Hospital Municipal Enrique Santiesteban Báez lleva más de ocho años en un lentísimo proceso de reparación y ampliación capital; y mientras el régimen cubano culpa al embargo estadounidense de la depauperada situación nacional, se gasta millones de dólares en la rápida construcción de modernísimos centros de salud en otros países.
Tampoco hay suficientes alimentos para mitigar el hambre generalizada, excepto para un puñado de “pundonorosos revolucionarios” que no tienen que preocuparse por ese insignificante problemilla. La Policía Nacional Castrista e inspectores integrales multan a los ciudadanos y les decomisan todo cuanto consideran ilícito, fundamentalmente alimentos; los campos están cubiertos de hierbas y maleza; la totalidad de las tierras del territorio permanecen improductivas; y los dirigentes locales, potencialmente incapaces y carente de toda voluntad política, no generan soluciones, si no que parecen disfrutar de la desdichada realidad nacional. Y por si le pareciera poco, la totalidad de los santacruseños ahogan sus frustraciones en el alcohol: la juventud no cuenta con sitios de recreación y sano esparcimiento, por lo que incrementa el delito, las indisciplinas sociales, la violencia el consumo etílico y de estupefacientes, hechos que no pocas veces han generado violentas trifulcas que han terminado en fatalidad.
Periodista, le emplazo a que sea objetivo cuando de hablar de la realidad nacional se trate, y exija en sus artículos periodísticos el cese del maltrato a nuestros conciudadanos y que, conforme a derecho, clame por pan, trabajo, justicia, libertad e independencia soberana del individuo frente al Estado que les ha secuestrado su soberanía, pues como bien dijo nuestro apóstol José Martí:
“Quien vea a su pueblo en desorden y agonía, sin puerta visible para el bienestar y el honor, o le busca la puerta, o no es hombre, o no es hombre honrado. El que se conforma con una situación de villanía es su cómplice. Es su cómplice el que considera insuficiente o imposible el remedio que pregona, y con la mentira en el alma, continúa pregonando el remedio insuficiente e imposible. La tiranía no se derriba con los que la sirven con su miedo, o su indecisión o su egoísmo”.


Posteado por: "Comité Pro Libertad de Presos Políticos Cubanos"

Esto es lo que dice la madre del joven que grito abajo el comunismo en Santiago de Cuba

«Temo por la vida de mi hijo»

Mirta Álvarez Bestard, madre de Andrés Carrión Álvarez, el joven que gritó 'abajo el comunismo' antes de la misa papal de Santiago.

Andrés Carrión en el momento de su arresto. Santiago de Cuba, 26 de marzo de 2012. (REUTERS)
Mirta Álvarez Bestard, de 58 años, residente en Jiguaní, provincia de Granma, es la madre de Andrés Carrión Álvarez, el joven que gritó "abajo el comunismo y libertad", minutos antes de la misa papal en la plaza Antonio Maceo. Carrión permanece arrestado en la sede de la Seguridad del Estado en Santiago de Cuba.
¿Cómo está su hijo? ¿Qué situación tiene? Tengo entendido que ha podido verlo…
Lo vi desesperado, porque está allí, lo tienen allí, ya tú sabes, pasando frío, no le dan sábanas, una sola, no le permiten pasar a otra sala y la medida cautelar parece que la tenían retenida porque no nos informaron que teníamos que recogerla. Entonces, nosotros la exigimos y nos la dieron. Hasta ahora, yo no he podido conseguir un buen abogado. Estoy desesperada porque temo por su vida. Si a él lo acusan por un desorden público, no hay razón para que esté allí encerrado. No sé qué hacer, pido que me lo ayuden. Me he puesto fuerte, he podido luchar con esto para poder darle fuerza a mi hijo.
¿Ha podido hablar del caso? ¿Su hijo le expresó algún tipo de inquietud al respecto?
(Tuvimos) 15 minutos para todo. Tres nada más que dejan entrar: madre, hermana, y cuando entra la madre, no entra el padre, y no se puede hablar nada con él. Nada más que saludarlo y hablar boberías, no dejan hablar nada de lo que sucedió.
¿Quién no deja hablar del caso? ¿El instructor o la persona que está ahí presente durante la visita?
Los que están allí cuidándolo, el instructor que está allí en la visita, parado. Lo estamos viendo, hay uno allí con él. Nos prohibió hablar del caso porque si no, nos quitaban la visita.
¿Cómo ve a su hijo de salud?
Aparentemente se ve bien, pero de su salud mental lo veo un poco desesperado, traumatizado. Porque, imagínate, estar encerrado allí, sin saber nada, no es fácil. Está como incomunicado, porque nada más que el viernes lo vimos 15 minutos, y ya. Y yo no sé lo que está pasando con él allá adentro, porque nadie te orienta, ni te dicen nada.
¿Usted teme por la salud mental de su hijo?
Por su vida, por su salud mental, por todo, porque yo no sé lo que hacen allí. No sé, yo me imagino cosas feas, pero no sé nada. ¿Comprende?
¿Observa algún gesto, movimiento o comportamiento extraño en su hijo?
Yo como madre creo que sí, pero que no puede decirme. Noté algo que quiere decir y no puede. Lo veo desesperado.
Hábleme un poco de su hijo, ¿quién es Andrés Carrión Álvarez?
Estudió seis años una carrera muy bonita, y entonces se graduó con título de oro. Pero eso no le ha servido de nada aquí. Es un hombre honesto, tranquilo, no tiene antecedentes penales. Sin embargo, en la medida cautelar le pusieron que le constan antecedentes penales, y yo entonces le reclamé eso. El abogado que encontremos va a ver eso, porque él no tiene antecedentes penales.
Y estaba desempleado, ¿a qué se dedicaba, qué hacía?
Sí, porque con la reducción de plantilla esta, tú sabes, él quedaba fuera y pidió la baja.
¿A qué se dedicaba entonces?
A tirar fotos, fotógrafo, aparte de eso.
¿Usted sabía que su hijo iba a ir a la misa del Papa en Santiago de Cuba y que tenía pensado hacer esto? ¿Él compartió la idea con usted?
Para nada, para nada. Fue algo que me sorprendió, y todavía estoy sorprendida. Me sorprendió que hiciera eso porque es una persona tan tranquila...
¿Cómo se entera usted de que su hijo está detenido y de todo lo que sucedió en la plaza Antonio Maceo?
Me entero cuando ya ha pasado más de una semana, porque yo vivo en Jiguaní. Mi hija llama por teléfono a casa de mi hermana, y entonces me lo comunican. Yo soy su madre, y tengo que ver cómo saco a mi hijo.
¿La familia no encuentra a nadie que quiera defenderlo, un abogado, que represente a su hijo?
Estamos buscando un abogado para que lo defienda. Pero, sobre todo, cuando le decimos de qué se trata, dicen que no, que tienen mucho trabajo. Otros, que están de vacaciones. Ninguno quiere, no tengo respuesta.
¿Ya vio el video donde aparece su hijo en la plaza Antonio Maceo?
No, me lo contaron. Yo no quiero verlo, no quiero verlo. Dicen que eso es terrible, no quiero verlo. Me lo golpearon, dicen que lo golpearon. La Cruz Roja lo golpeó, y ellos le echan la culpa ahora al pueblo. No fue el pueblo.
La petición suya es que ayuden a Andrés Carrión Álvarez…
Que me lo ayuden, que me lo ayuden, y que si hay manera de sacarlo, que lo saquen, por favor.
¿Usted está pidiendo que a Andrés lo saquen, que aboguen porque salga del país?
Sí.
¿Por qué?
Porque creo que sería lo mejor para él, después de esto que está sucediendo. Si se queda aquí, acaban con él. Temo por la vida de mi hijo. Por favor, que me lo ayuden.
¿Se ha personado usted, o algún miembro de la familia, en el Arzobispado de Santiago de Cuba para pedir ayuda?
La verdad, no he ido a la Iglesia. Sí tengo mi fe, soy creyente, pero no he ido. He pedido mucho y no duermo orando, pidiendo, pidiendo para que no le pase nada a mi hijo. Pidiéndole a Dios que no le pase nada.


Posteado por: "Comité Pro Libertad de Presos Políticos Cubanos"

miércoles, 11 de abril de 2012

Otra muestra del contubernio entre los jerarcas de la Iglesia y el gobierno cubano


¿Cinismo o fe?

Los buenos oficios del párroco de Placetas hicieron que Antúnez, un perseguido, pudiera llegar esta Semana Santa a la casa de Dios.
Permanecía el Papa Benedicto XVI al abrigo del pueblo mexicano en el peregrinar que lo traería a Cuba, cuando mujeres y hombres fuimos separados de nuestras familias y encerrados en calabozos bajo la acusación inaudita de alteración del orden público.
Antes, durante y posteriormente a la visita del Papa a Cuba, el régimen nos metió tras las rejas a tantos como resultamos incómodos, en franca violación incluso de sus propias leyes.
Esta Semana Santa, en cumplimiento del mandato de Jesucristo, el párroco de Placetas envió por un cordero entrampado, y así, junto al diácono, Jorge Luis García Pérez (Antúnez) pasó por al lado de los policías y fue a escuchar la palabra de Dios.
¿Podía ir Antúnez al servicio religioso de Semana Santa sin la protección de Dios personificada en el párroco de Placetas y en su diácono? Sabido es que no.
¿Son tan poderosos un humilde párroco y su diácono como para contener a un general de Cuerpo de Ejército al frente de miles de policías? Sabido es que sí.
Para los que lo han olvidado: Érase una vez en Rumanía, en un pueblito llamado Timisoara, un pastor nombrado Laszlo Tokes…
Y no malinterpreten, no se trata de que la Iglesia haga lo que nos compete a todos. Pero muy mal se oirán las palabras encomendadas por Cristo al Papa y a sus obispos si al otro lado de los muros de las Iglesias se escucha el taconeo de los policías entre gritos pidiendo libertad.
Y peor se entenderán las palabras de Dios en labios de su vicario si en mitad de la contienda fratricida el curato pidió concordia desde lejos cuando obligado estaba a remangarse la sotana al codo y poner esa palabra de Dios, entiéndase la de la razón, en el púlpito de la justicia.
Archiconocido resulta, pero es útil repetirlo para que no se olvide: Tan poderosa es la voz de la Iglesia que, cuando el 26 de julio de 1953 un río de sangre inundó las calles de Santiago de Cuba, el doctor Castro Ruz, quien precisamente había levantado la compuerta para desatar esa riada, gracias a monseñor Pérez Serantes, arzobispo de aquella ciudad convulsa, no aportó ni una gota de sus venas a la inundación roja, provocada por el asalto al cuartel Moncada.
Pero si el general Fulgencio Batista en atención al arzobispo de Santiago ordenó cesar los asesinatos en el oriente de Cuba en julio de 1953, ahora un sobreviviente de aquella masacre, el hoy general Castro Ruz, parece no escuchar las palabras del arzobispo de Santiago.
En su recibimiento al Sumo Pontífice, el arzobispo de Santiago de Cuba y Presidente de la Conferencia de Obispos Católicos, monseñor Dionisio García Ibáñez, con muy sentidas palabras, más que un discurso de bienvenida al Papa, pronunció una lección de historia y a la vez una crónica del Viacrucis de nuestra nación.
La respuesta fue la censura. En tanto el Papa llegó a Cuba invitado por el Gobierno y por la Conferencia de Obispos Católicos, la prensa debió publicar las palabras de ambos anfitriones, pero solo publicó las pronunciadas por el General.
Las pronunciadas por monseñor García Ibáñez, ajustadas a los hechos, al derecho y sobre todo por aquello de "apacienta a mis ovejas", no caben dentro del estrechísimo carril autorizado a la prensa oficial cubana.
¿Esto significa una orden de callar? Sin dudas.
No está bien hacer política utilizando la religión. Pero ¿puede un robot hacer política? Y acaso ¿qué es un ser humano sin fe?
En el resumen de la historia de su vida, escrito a los 80 años, el estadista norteamericano Henry L. Stimson legó a la humanidad un credo a prueba del paso de los siglos: "Dolor engendra dolor, confianza engendra confianza, Fe engendra Fe y la esperanza es el principal resorte de la vida. El único pecado mortal que conozco, es el cinismo".
Cierto. El pasado marzo a decenas nos llevaron a dormir a los calabozos para impedir que estuviéramos junto al Papa, sin esto quitar el sueño a quienes debieron permanecer en vigilia.
Pero también esto es cierto, los buenos oficios del párroco de Placetas, de la mano de un diácono, hicieron que Antúnez, un perseguido, esta Semana Santa pudiera llegar a la casa de Dios. ¡Enhorabuena! Ojalá hechos como este se multipliquen, como las semillas en la parábola del sembrador. ¡Ojalá que sobre el cinismo renazca la Fe! Pero que no sea demasiado tarde. Tanto quienes llevan las riendas como los espectadores de esta carrera, deberían saber que luego de cierto tiempo los frenos de la caballería terminan deshechos, corroídos por la simple acción de permanecer ahí en la mordida perenne de la boca cerrada año tras año. Pero…, ¡cómo acompañar con la palabra de Dios al que ya va sin frenos si antes solo se escuchó la voz del que llevaba las riendas!


Posteado por : "Comité Pro Libertad de Presos Políticos Cubanos"

LOS CUBANOS Y LA LIBERTAD

miércoles 11 de abril de 2012


Pienso frecuentemente en varias personalidades por su rol en la historia de la humanidad; estas son: Isabel Alejandra María II del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte y de otros reinos y territorios, y Gobernadora Suprema de la Iglesia de Inglaterra; el papa Benedicto XVI, Soberano del Estado de la Ciudad del Vaticano y Vicario de Roma; y el Dalai Lama, símbolo espiritual y dirigente del Gobierno Tibetano en el Exilio.
Estas celebridades históricas tienen en común su liderazgo a nivel mundial y estar vinculadas a la esperanza y dignidad de sus fieles. Del mismo modo son líderes espirituales y políticos con una impronta fundamental para sus pueblos.
Otras de las ideas que a veces considero es que los seguidores de estas distinguidas personas son reflejos de sus líderes y en la mayoría de los casos se comportan así.
Sin embargo, en los sucesos del 15 de marzo en que varios disidentes ocuparon templos católicos en el país, en especial los 13 opositores que se personaron en la Basílica de la Iglesia de la Caridad de La Habana, la conducta de quienes representan a Benedicto XVI no estuvo a la altura de sus responsabilidades. Estos cubanos dignos pedían que el Papa en sus homilías para los cubanos resaltará la necesidad de cambios donde se respeten la dignidad y los derechos humanos fundamentales de nuestro sufrido pueblo.
Sorprendente fue la actitud de los dirigentes de la iglesia al ordenar la expulsión por la fuerzas de esos fieles seguidores del catolicismo y promotores del humanismo en Cuba. Asimismo de denostado fueron las dos publicaciones que hicieron en la prensa oficial del gobierno.
Pero lo más triste fue que personas llamadas progresistas y/o disi- dentes aprobarán la censura de estos acontecimientos únicos en la nación desde hace más de treinta años. Sus palabras no solo hirieron el corazón de estos amantes de libertad sino también a la historia.
Afirmar que este hecho fue inoportuno, irresponsable e invasivo es una contradicción de la realidad. Es un apoyo irreverente al igual que exponer que esta fue una acción extremista en el lado negativo de la vida.
Mas a pesar de esta triste situación me regocijó porque la acción de los ocupantes no es condenable al menos por la palabra del Dios de la biblia, la historia de la humanidad y el compendio de la ciencia de la desobediencia civil masiva no violenta de Gene Sharp.
Veamos que nos dice la historia.
También Martin Luther King sintió el peso doloroso de las críticas destructivas y en su Carta desde la cárcel de Birmingham se expresó así: “¿Acaso no fue Jesús un extremista del amor?: Amar a vuestros enemigos; perdonad a los que los vejan; haced el bien a los que os odian y rezad por los que abusan maliciosamente de vosotros y os persiguen. Y Pablo, un extremista del evangelio cristiano: Llevo en mi cuerpo las señales de nuestro Señor Jesucristo. Y Martin Lutero, un extremista: A lo dicho me atengo; no puedo obrar de otra manera: que Dios venga en mi ayuda. Y Jon Buyan: Permanecería en la cárcel hasta el fin al de mis días antes que asesinar mi conciencia. Y Abram Lincoln: Esta nación no puede sobrevivir esclava a medias y libre a medias. Y Tomas Jefferson: Para nosotros hay verdades evidente de suyo, y una de ellas es que todos los hombres fueron creados iguales […]”.
En la historia de Cuba, de la misma manera, tenemos esas grandes personas que derramaron su amor hasta el extremo. Hatuey: lo invitaron arrepentirse de su lucha por la libertad o la hoguera, y le ofrecieron la vida en cielo, y pregunto: y ustedes estarán allí; le contestaron que sí, y les dijo: entonces yo no quiero estar. Narciso López y más de cincuenta de sus compañeros en su lucha contra el imperio español instalaron la bandera cubana en la toma de Matanzas. Y Carlos Manuel Céspedes en su amor por la independencia dejo todos sus bienes y privilegio y dio el grito de libertad y patria. Y los bayameses antes de volver a la esclavitud prefirieron quemar su ciudad. Y Antonio Maceo, ante la paz sin independencia, hizo la Protesta de Baragua. Y nuestro apóstol José Martí, cuando dijo; sobre el yugo pondré la estrella que ilumina y mata. Y Tomas Estrada Palma, en el momento de juzgar al militar que mató a su madre expuso: “La memoria de mi madre es demasiada sagrada para que yo la manche con un sentimiento de venganza”. Y los jóvenes fusilados por el gobierno castro-estalinista que antes de morir gritaron viva Cristo Rey. Y Orlando Zapata Tamayo que se negó a comer hasta la muerte para que se respetaran los derechos humanos. Y Juan Wilfredo Soto que no sobrevivió a la paliza de la policía política cuando reclamaba libertad de expresión. Y Wilman Villar, murió de inanición por las libertades básicas. Y Laura Pollan, nunca sus pies ni su espíritu se cansaron exigiendo la libertad de su patria.
Y King nos sigue diciendo en su carta: “Así que el problema no estriba en saber si hemos de ser extremistas, sino en la clase de extremista que seremos. ¿Llevaremos nuestros extremos hacia el odio o hacia el amor? ¿Pondremos el extremismo al servicio de la conservación de la injusticia o de la difusión de la justicia? En la dramática escena de la Gólgota fueron crucificados tres hombres. Nunca hemos de olvidar que los tres fueron crucificado por el mismo delito: el delito del extremismo. Dos de ellos eran extremistas de la inmoralidad, y por eso cayeron más bajos que el mundo que les rodeaba. El otro, Jesucristo, era un extremista del amor, de la verdad y de la bondad, y por eso se elevo por encima del mundo que le rodeaba. Bien podría ser que el Sur, la nación y el mundo necesitan muchísimo de extremistas creadores”.
Y bien, estos jóvenes fueron a la búsqueda del bien para su patria y su fin fue el amor, no podremos decir como Maquiavelo: “El fin justifica los medios”; pero si como lo exponen los cristianos, “el fin no justifica los medios”.
Pienso que su fin es amor y sus medios el amor; además vivimos bajo una dictadura totalitaria estalinistas sin ningún espacio libre para llorar nuestras penas y gritar hasta el infinito por el dolor que nos acoge en esta sociedad llena de miedo. Por todo esto no podemos reprobar esta acción de valientes y amorosos; porque estos llevan en su alma el anhelo intenso de libertad para su pueblo.
Estas personas en su protesta no han violado ninguna ley justa y sí, leyes injustas que prohíben los reclamos de los derechos humanos fundamentales para el pueblo cubano. Y no me alarmo por esta violación; porque el mismo San Agustín de Hipona nos dejo el legado que “una ley injusta no es tal ley” o Santo Tomas de Aquino: “Una ley injusta es una ley humana que no tiene su origen en la ley eterna y en el derecho natural. Toda norma que enaltece la personalidad humana es justa; toda norma que degrada la personalidad humana es injusta”.
La ciencia de la desobediencia civil masiva no violenta expuesta en el libro de La Democracia a la Dictadura de G. Sharp, recomienda estos métodos de intervención no violentos: entrar y sentarse; entrar y quedarse de pie; meterse a tropel; incursión no violenta; Invasión no violenta; ocupación no violenta; huelga de quedarse en el sitio; desobediencia civil de las leyes neutrales.
Todos estos eclesiásticos y demás personas de críticas no creativas llevan la censura del papa Benedicto XVI. Porque la del pueblo cubano y la del Dios Bíblico están segura.
Ruego a este Dios salvador y misericordioso que en las intervenciones de Benedicto XVI, mire el rostro y el alma de sufrimiento del pueblo cubano para que pueda evocar al profeta Isaías:
El espíritu de Jehová el Señor esta sobre mi, porque me ungió jehová; me ha enviado a predicar buenas nuevas a los abatidos, a vendar a los quebrantados de corazón, a publicar libertad a los cautivos, y a los preso aperturas de la cárcel; a proclamar el año de la buena voluntad del Señor. No hay paz, dijo mi Dios, para los impíos.




Dr. Oscar Elías Biscet
Presidente de la Fundación Lawton de Derechos Humanos
Medalla Presidencial de la Libertad



viernes, 6 de abril de 2012

"Carta abierta a Camila Vallejo"

El músico y actor Ismael de Diego ha dirigido esta misiva a la líder estudiantil chilena, quien se encuentra de visita en Cuba
Camila:
Usted es portavoz de un grupo grande de personas que confían en su integridad y tiene con ellos una enorme responsabilidad, el de haber contraído un compromiso con la verdad y la transparencia. En nombre de esos jóvenes que representa y ya que usted sí goza del privilegio de expresar su opinión libremente, le suplico que se informe con objetividad.
Los coches lanza agua, los gases lacrimógenos y demás maquinaria represiva a las que usted está acostumbrada, no son la única forma de represión que existe. En Cuba se aplican otros métodos, en gran medida porque no va dirigida a una muchedumbre que se manifiesta en plena calle y que además responde con violencia, quizás justificada, ante la agresión. Aquí la represión va dirigida principalmente a grupos defensores de los derechos humanos, periodistas independientes, activistas políticos, blogueros, artistas e intelectuales, todas personas de ideas, de ideas incómodas para el sistema, pero de ideas. Personas pacíficas que, hasta la fecha, no han realizado ningún acto público que se asemeje a lo que usted ha experimentado, entre otras cosas, porque no tienen ese derecho. Y es ese, el acto de manifestarse a plenitud en las calles, el mayor temor que mueve al sistema represivo en mi país. Estas personas de las que le hablo son acusadas, en su mayoría, de servir a los intereses de los Estados Unidos. Constituye este el gran argumento acusatorio que esgrime nuestro gobierno y de esa manera se atribuye el derecho de, y le ruego  no se  aburra: intervenir los teléfonos, escuchar llamadas y suspender el servicio de móviles y líneas privadas a su antojo; perseguir hasta la demencia, con agentes uniformados y vestidos de civil, todos los movimientos de su vida privada y pública; intervenir el correo electrónico, regular todo contacto con extranjeros dentro y fuera de Cuba; detener a menudo a la fuerza, encerrar sin acusación por días enteros, en muchos casos sin informar a los familiares; coordinar y alentar turbas civiles para agredir, física y verbalmente a personas violando los más elementales derechos humanos. Así funciona la represión en Cuba.
Todas estas medidas fueron aplicadas en un día, aproximadamente a unas 300 personas durante la visita del Papa Benedicto XVI, acusadas de agitación sin ninguna evidencia. Lo sé de primera mano porque fui uno más de los secuestrados por las autoridades, que desde hace un tiempo atrás me vienen aplicando este tipo de acoso enfermizo. Soy cineasta y mi único delito ha sido ser radicalmente honesto en mis principios y criterios e intentar realizar un documental sobre el grupo de punk contestatario Porno para Ricardo. Eso ha sido suficiente crimen para que se me persiga y se me hostigue hasta el punto del secuestro, y recibir amenazas de privación de libertad por parte de oficiales de la Seguridad del Estado durante mi detención. Como era de esperarse, también fui acusado de actuar en nombre de los intereses de los Estados Unidos, cosa que reto públicamente a demostrar.
Le recuerdo que la organización de jóvenes comunistas de Cuba, por la que usted ha sido invitada a nuestro país, no es una organización independiente como la suya. Al contrario, es una organización creada por el gobierno cubano para representar sus intereses y también, como es de esperarse, las organizaciones estudiantiles comunistas, son las únicas que tiene permiso para existir en Cuba. Así mismo ocurre con todas las organizaciones sociales que gozan el reconocimiento del Estado, sean obreras, campesinas, tanto intelectuales y culturales como regionales y comunitarias, todas creadas por el Partido Comunista y todas de carácter excluyente. Cuando escucha en sus debates, sus opiniones y visiones, críticas sobre nuestra realidad, en verdad está escuchando la opinión del Partido Comunista, opiniones y críticas permitidas y complacientes. Si quiere objetividad, ahí no la va a encontrar.
Espero que comparta la sospecha conmigo de lo extraño que resulta que en toda Cuba no exista un solo movimiento popular que discrepe, aunque sea en un par de aspectos, abiertamente  del gobierno. Ni un grupo estudiantil, de trabajadores de ningún sector de la economía, ni de intelectuales y artistas. De campesinos y obreros, representantes de comunidades, líderes  religiosos. De madres indignadas, despedidos en masa, pensionados miserables, ni siquiera de clientes insatisfechos. No ha existido un solo grupo con reclamos auténticos en 53 años de proceso “revolucionario”, cero manifestaciones legítimas en más de medio siglo, y casi ninguna persona suficientemente elevada moral y éticamente para cuestionar al gobierno. Y eso es muy raro, al menos para el género humano, tan exigente e inconforme por naturaleza. Las únicas excepciones a esta regla, aquellos que sí han luchado por las injusticias reales de este sistema, han sido, invariablemente acusadas de colaborar, actuar en su nombre, de ser asalariados de los Estados Unidos y desacreditados públicamente y con saña en los medios masivos, todos por cierto propiedad del gobierno. Créame que es imposible tanta coincidencia, particularmente en un país donde se viven tantas carencias de todo tipo, tanto de libertades personales, como económicas y espirituales. Algún reclamo auténtico debe haber.
Las demandas que se hacen desde el delicado margen de la disidencia no son aspectos que tocan a un solo sector social sino a todos los cubanos. Y hablan de la libertad de viajar fuera de nuestro país sin requerir un permiso especial por parte del gobierno. De permanecer en el extranjero más de 11 meses sin caer en la categoría de “quedado” y perder nuestra nacionalidad y nuestras propiedades. De tener libre acceso a internet y gozar, a la par del gobierno, del acceso a la información noticiosa de nuestra preferencia. Del derecho a la privacidad y a la participación social en todos los niveles sin condicionantes ideológicas. De poder asociarnos y tener una opinión política abierta, sea la que sea, y de que no se encarcele a nadie por su pensamiento. Podría seguir, pero pretendo ser breve. Como ve, no son nimiedades, son todos derechos fundamentales del ser humano y que no dudo, usted y los jóvenes de su país, sí disfrutan.
Le recuerdo también que detrás del rostro amable y preocupado de la Revolución Cubana, se esconde una dictadura militar en su más estricta definición. La resistencia durante las sangrientas dictaduras del pueblo chileno y argentino han sido y son un ejemplo para todos los cubanos, de lucha, de integridad y de valor ante la injusticia. Los atropellos de los que somos víctimas actualmente en Cuba, también ocurrieron en su país y son considerados una abominación y condenados en estos días de democracia por muchos sectores, precisamente por haberlos sufrido en carne propia. Justificarlos sería muy irresponsable. Todos conocemos los horrores a los que fueron sometidos estos pueblos en las décadas de los 70 y 80, pero muy poco se conoce en el mundo el historial represivo de esta “Revolución” que persiguió a los religiosos de todas las creencias, se ensañó con furia con los homosexuales hasta llegar a excluirlos de sus ocupaciones, golpearlos y encarcelarlos. Persiguió a todo aquel que escuchara una música extraña o tuviera gustos no comprendidos por el esquema de la época, acusados de “diversionismo ideológico”. Recogió, encarceló, procesó y deportó a sus provincias de origen a miles de cubanos por el infame delito de visitar la capital de su país. Miles fueron despojados de su vida en purgas colectivas acusados de cualquier cargo de moda donde usted podía ser culpable de tener “una risa pequeño burguesa”, “una conducta impropia” o un “pariente quedado” y así ha sido desde los primeros años este proceso revolucionario, cuando fue respaldado por miles de cubanos llenos de esperanzas, que se fueron diluyendo entre torpezas y decisiones arbitrarias.
Aún existe una fascinación incondicional por la Revolución Cubana en Latinoamérica, en gran medida por el desconocimiento de nuestra realidad, gracias a que los medios de denuncia han sido eficientemente silenciados a lo largo de todos estos años, tal vez por la generosa actitud con la que se muestra hacia fuera el gobierno de Cuba. He notado la tendencia a idealizar nuestro sistema, quizás porque durante los años que ustedes vivieron bajo la represión fueron perseguidos por ideas que parecían materializarse aquí, creando tal vez una ilusión romántica de justicia. Pero sepa también que esta dictadura encuentra crédito y se justifica con esas complicidades ante su pueblo, y es certificado de credibilidad la inocencia ciega con la que muchos apoyan a este gobierno, sin cuestionamientos esenciales, sin que prime la verdad.
Así que le pido, no se deje engatusar por las caras sonrientes y pregunte. Pregunte por la UMAP, por la parametración, por los ”actos de repudio” de ayer y por los de hoy, por las brigadas de acción rápida y la condición abiertamente declarada de “vigilantes” de los CDR y sus siniestras “verificaciones”, con menos glamour televisivo pero con igual costo humano. Y ya que quizás a usted sí le den alguna respuesta, pregunte por favor, por el hombre desesperado que gritó solo, no en una manifestación, sino solo, un par de opiniones en la misa que ofició el Papa en Santiago de Cuba y que fue golpeado a puños limpios, no con agua, desaparecido y hasta el sol de hoy nadie sabe dónde está. Y cuando tenga algunas respuestas, acudiendo a su criterio, pregúntese, por mí y por los millones de cubanos que queremos saber, si las cosas no podían haber sido de otro modo.
Ismael de Diego


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Otro subsidio en peligro


| Por Odelín Alfonso Torna
LA HABANA, Cuba, abril, www.cubane.org -En el año 2005, ante las delegadas al V Congreso de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC), el creador por excelencia de programas para “¿beneficio social?”, Fidel Castro, arremetía contra los viejos equipos electrodomésticos norteamericanos y soviéticos, de alto consumo de energía, que gracias a la inventiva del cubano suplieron las necesidades de muchos hogares por más de 30 o 40 años.
En medio de aquel aquelarre de ahorro de energía montado por el delirante Castro, cada delegada de la FMC recibió una flamante olla arrocera. Surgía así la llamada Revolución Energética, afortunadamente una de sus últimas “geniales ideas” antes de retirarse en 2006. Un regalito de despedida, como para que no lo olvidáramos nunca.
Los viejos equipos consumidores de energía serían sustituidos por nuevos y eficientes electrodomésticos fabricados en China. Aunque la medida gubernamental fue opcional y la nueva “revolución” consistía simplemente en venderles a las personas, al contado o a crédito, los nuevos aparaticos –previa entrega de los viejos equipos satanizados-, muy pocas familias se resistieron a la novedad y las presiones.
En marzo de ese mismo año, Fidel Castro daba curso al llamado “Pacto Social”, una medida que despojó a muchas familias cubanas de los contratos para acceder al gas licuado cada 24 ó 30 días, también a la cuota de queroseno racionado vendido mediante la libreta de racionamientos. De esta manera, el uso de ambos combustibles quedaba prácticamente eliminado y los viejos equipos que con ellos funcionaban eran sustituidos por electrodomésticos. El desembolso familiar por el nuevo “modulo” que incluía  una olla arrocera, una olla frijolera, una cocinita eléctrica y un calentador, fue de 597 pesos (23 dólares), casi dos meses de salario promedio.
Después de siete años, y con miles de deudores morosos en los pagos de sus créditos, montañas de electrodomésticos chinos destartalados por su mala calidad, falta de piezas de repuestos, reparaciones “estatales” a precios prohibitivos y el aumento de la tarifa eléctrica, este capítulo de la desastrosa Revolución Energética, otra de las muchísimas “brillantes ideas” del Comandante, parece estar llegando a su fin.
En cambio, algo nuevo se cuece en las alturas. Desde mediado de 2011 la comercializadora estatal de combustibles CUPET, prevé eliminar el subsidio del gas licuado, el combustible doméstico más demandado en Cuba.
Aunque los pronósticos del expresidente Fidel Castro hablaban de ahorro energético, comodidad y frijoles ablandados en tiempo record, la realidad fue que la familia cubana terminó gastando más dinero en electricidad y con un montón de cacharros de malísima calidad que comenzaron a romperse tan rápidamente como nos prometieron que se ablandarían los frijoles. La venta del gas licuado se mantiene hasta hoy en los vericuetos de la ilegalidad. El precio de la llamada balita de gas o calabaza, en el mercado informal, oscila entre 120 y 150 pesos (casi 8 dólares), equivalentes a dos semanas de salario para la mayoría de los cubanos.
Un segmento, en el Noticiero Nacional de Televisión (NTV) del martes 3 de abril, a cargo de la periodista oficialista Talía González, dejó claro que el mercado informal, que se abastece gracias a la rampante corrupción que impera en todo el país, es el gran beneficiado con la eliminación de los contratos de gas licuado ideada por nuestro infalible Comandante jubilado. “Lo más lamentable es que al no tener otra opción, muchos consumidores prefieren que continúe la venta de gas en el mercado negro”, descubrió la sagaz Talía.
Como quien no quiere la cosa, la periodista sugirió: “Ante ese panorama, sería beneficioso poner en práctica, a corto plazo, uno de los lineamientos aprobados por el VI Congreso del Partido, sobre la venta liberada de combustible doméstico y de otras tecnologías de cocción, a precios no subsidiados”.
De nuevo, el pueblo es el gran perdedor que termina pagando los errores (jamás reconocidos) de los “iluminados” que desde hace medio siglo guían a los cubanos por los caminos del socialismo.
El costo de una balita de gas, oscila entre 11 y 14 dólares. Sin embargo, los clientes que mantienen contratos de gas con  CUPET,  pagan solamente 7 pesos por balita (0.35 centavos de dólar).
Ahora que el gobierno cubano se prepara para eliminar este otro “subsidio”, queda por ver, cuál será el precio de una balita “liberada” de gas. Aunque sabemos de antemano quien será el gran perdedor.
Otro subsidio está en peligro y el comandante de las “regalías” y los “proyectos de beneficio social”, está reflexionando, fuera de combate, incapaz de defenderlo. En cuanto a las “otras tecnologías de cocción a precios no subsidiados” (vaya frasecita rimbombante para llamar a una hornilla) a que se refiere Talía González, ya Raúl Castro se ha encargado de colocarlas en las Tiendas Recaudadoras de Divisas (TRD) para que la pague el que tenga moneda convertible, cuando le llegue la remesa mensual desde Miami.
odelinalfonso@yahoo.com


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