miércoles, 19 de octubre de 2011

MUY TARDE PARA EL LAMENTO...PERO NO PARA LA ACCION



Llanto

Por: Angélica Mora

Nueva York

Apuntes de una Periodista

Los venezolanos tienen un refrán que hoy se presta para la gran cantidad de notas de dolor y despedida que me han llegado por la muerte de Laura Pollán: "Piaste tarde, pajarito".
Aunque el dicho es insolente, dice la verdad en el caso de la opositora golpeada y posiblemente asesinada por orden del gobierno cubano.

A los que me envían sus notas les digo que nada se saca con los lamentos.
La campaña se debía haber hecho antes...
Mucho antes. Cuando Laura Pollán estaba viva.
Cuando la Seguridad del Estado salió a las calles con perros policiales para amedrentar a las Damas de Blanco.
Cuando estas fueron inyectadas durante los actos de repudio.


Cuando Laura Pollán mostró su brazo adolorido donde la habían "rasguñado" el 24 de septiembre.

En los posts que escribí sobre el caso no recibí la cantidad de comentarios que hoy llenan mi buzón electrónico y me piden que cuelgue sus notas.

Sin embargo, reconozco y estoy agradecida del enorme apoyo que tuve en decenas de blogs amigos que publicaron y se unieron a la campaña.

Hoy todos tenemos culpa por no habernos movido más... mucho más.
Por no haber reclamado con más fuerza a los organismos internacionales...
Por no haber tenido la premonición de la muerte de Laura, desde el momento mismo en que fue herida ese 24 de septiembre y haberle le dicho que eso que le habían hecho era peligroso...
No haberla sacado a tiempo del país para salvarla.
Si sabíamos la clase de bestias que gobiernan Cuba, debíamos haber hecho algo, antes.

Las lamentaciones no devuelven los muertos. Ya pasó con Orlando Zapata Tamayo y hoy ocurre con Laura Pollán.

Pero hay que seguir pidiendo el exclarecimiento de su muerte.

Lo que ha pasado debe servirnos de lección y mantenernos firmes en la vigilia. Ponernos en guardia, para que no vuelva a pasar y no nos vuelvan a quitar a otra valiente mujer opositora.

Por eso, desde ahora debemos advertir del peligro a Berta Soler y otras Damas de Blanco y de Apoyo y también prevenir a los opositores que estén siempre en alerta, que algo les puede ocurrir.
Debemos decirles:

"Tengan mucho cuidado, que los escorpiones acorralados no perdonan y seguirán usando su veneno".

Posteado por: "Comité Pro Libertad de Presos Políticos Cubanos"

SE INVESTIGARA FUERA DE CUBA MUERTE DE LAURA POLLAN



Piel y cabello de Laura irán al extranjero para determinar la causa de su muerte

Laura Pollán

Laura Pollán

El cuerpo de Laura Pollán, vestido por el Reverendo Ricardo Medina Salavarría, con el rosario y el gladiolo en las manos. Foto tomada por el Reverendo, envíada por el CID, Húber Matos.
Univision Radio
Laura Pollán
El ramo de flores de Laura Pollán, pisoteado por miembros de la Seguridad de Estado cubana. Foto por el Rev. Ricardo Medina Salavarría, envíada por el CID, Húber Matos.
- Univision Radio
Por Rev. Ricardo Medina Salavarría, recibido en Univisión Online por cortesía de Húber Matos, CID.
En la lluviosa tarde del 14 de octubre partía a la casa del Padre Laura Inés Pollán Toledo, sin que se hubiesen precisado aun las causas de muerte.

El periodista independiente Lucas Garves se encontraba de visita en mi casa cuando recibió en su móvil una llamada telefónica. Era el ex prisionero de conciencia Adolfo Fernández Saínz, desde Radio Martí, con la intención de confirmar la noticia de que Laura había sufrido un paro cardíaco. Nosotros aun no estábamos al corriente de eso, pero prometimos informarnos con inmediatez.

Laurita confirmó la noticia de la muerte de su mamá
Llamé a Berta Soler, su móvil decía que estaba apagado o fuera del área de cobertura. Logré contactar con Laurita y me confirmó la noticia. Ella ya iba camino al hospital Calixto García. Lucas se fue al hospital y se comprometió a mantenernos informados. Llegando nos llamó y nos informó que hacía 15 minutos había fallecido. Mi esposa Katia se sumió en llanto y yo elevé mis primeras oraciones por el eterno descanso de su alma. Allí comenzamos una red de comunicación con todos los delegados del Partido Cuba Independiente y Democrática (CID) a nivel nacional.

Katia y Aimé Cabrales salieron rumbo al hospital temiendo que la policía política les impidiera participar en el funeral. Una vez allí supieron que aun se desconocía lo que harían con el cuerpo sin vida de Laura. Se valoraban dos opciones: velarlo e incinerarlo o incinerarlo sin ser velado. Felizmente, resolvieron velarla y anunciaron que sería en la funeraria Calzada y K, del Vedado. Katia me lo comunicó enseguida.

Salí con Abdel Rodríguez Arteaga rumbo al hospital a esperar por el traslado del cuerpo.
Llegando allí se decidió que siguiéramos para Calzada y K. Tomamos un taxi. Al llegar al Vedado solo la funeraria estaba sin electricidad. El parque del frente estaba minado de agentes de la seguridad del estado. Berta nos dijo que fuéramos para la funeraria nacional ubicada en Infanta y Benjumeda, municipio Centro Habana. Así, continuamos viaje en el mismo taxi y comencé a comunicar con Yoani Sánchez a quien le había prometido informarle de cualquier cambio.

Ya en la funeraria nacional esperaban las agencias de prensa. Esperamos por el cuerpo hasta pasadas las 12 de la madrugada. Coordiné con la oficinista para que nos prestara una bandera cubana para cubrir el ataúd y no tener que regresar a mi casa —a dos cuadras de allí— por temor a ser detenido. Ella se comprometió a prestarla.

Llegó el cadáver y pidieron que dos personas pasaran a vestirlo.
Pedí permiso para colocarle un rosario que me habían obsequiado de Tierra Santa. Katia trajo una docena de gladiolos que había en mi casa. Pasé al recinto y quedé perplejo al ver el grado de inflamación del cuerpo. Descubrí que habían mentido en los partes médicos cuando decían que las funciones renales estaban perfectas, esos edemas podrían haberse evacuado con diuréticos y sinceramente no creo lo hayan hecho por dos razones:
  1. Porque con esa retención de líquidos se inhibe la capacidad de ventilar de los pulmones, la sangre fluye menos y se provoca el paro cardiorespiratorio.
  2. Porque en caso de no producirse el paro cardiorespiratorio la falta de oxígeno en el cerebro dejaría secuelas cerebrales severas; Laura sería entonces un vegetal.
Dos personas entraron al lugar como servicio de necrología. Berta me entregó la ropa y vestí el cuerpo sin vida de mi hermana Laura. Coloqué el rosario en sus manos y sobre el lado izquierdo tres gladiolos, símbolo de su lucha por la libertad de todos los presos políticos. Berta pintó sus labios; yo le maquillé los ojos y peiné su cabellera. Le pedí ayuda a los funerarios y se negaron. Ni aun ofreciéndoles dinero accedieron a ayudarme; sólo la depositaron en el ataúd. Berta besó su frente; hice lo mismo diciéndole que siempre quedaría entre nosotros.

Allí tomé la última foto del cuerpo sin vida de Laura Pollán (es la que ilustra este post).

Subimos a la capilla. Ya se habían concentrado cerca de doscientas personas en la funeraria. Pedí la bandera y la oficinista se negó diciéndome que era sólo para combatientes. Me encontré con Maceda (esposo de Laura); me pidió que estuviese presente en la cremación y accedí con honor. Pedí a todos en la capilla que me acompañaran a rezar el rosario por el eterno descanso de su alma. Así lo hicieron con mucha devoción. Las Damas de Blanco presentes mantuvieron una guardia de honor; luego fue el turno de los ex prisioneros y en general de todos los presentes.

A la 1:45 am un oficial de la seguridad del estado y un funerario con una carretilla subieron a llevarse el cuerpo. Le avisé a Ángel Moya y a Berta. Los tres les salimos al encuentro alegando que nos habían dicho que serían dos horas. Buscamos a Héctor Maceda que indistintamente había accedido a la solicitud y nos negamos. Maceda pidió 15 minutos más. Así, a las 2:15 am cantamos solemnemente el himno nacional.
El Rev. tomó partículas del cuerpo y cabellos de Laura...
Acto seguido, fue bajado el cuerpo, momento que aproveché para tomar una muestra de cabello con partículas de piel para que una mano amiga la llevara a un laboratorio en el extranjero con el fin de determinar a través de un estudio genético la verdadera causa de la muerte de Laura Pollán, pues el certificado médico en ningún momento reflejó DENGUE como la causa de su muerte. En su lugar se indicó “diabetes mellitus tipo II, bronconeumonía, virus Cincinnati”.

No volvimos a ver el cuerpo de Laura. Nos llevaron al crematorio del cementerio nuevo de Guanabacoa. Según la seguridad del estado el cuerpo debía ser revisado por medicina legal para aprobar la cremación. Al entrar al cementerio un oficial de la seguridad del estado nos vio llegar desde el portal y se escondió en una oficina donde luego —en un momento en que entraban a llevarles una bandeja de café—, vimos a cuatro más. Después vi entrar un carro fúnebre; le pregunté al oficinista y me confirmó: “sí, es el caso de ustedes”. Berta y yo pedimos ver por última vez el cuerpo de Laura. Una señora muy enérgica nos dijo que estaba prohibido. La desmentí diciéndole que tenía información de una mirilla por donde se veía el proceso. Me repitió con fuerza: “está prohibido”.

Maceda nos pidió ser disciplinados y que le acompañáramos en el salón de espera.
Accedimos por ser el doliente directo. La prepotente señora trajo en un sobre los aretes de Laura y una hebilla de pelo y Maceda firmó como constancia de que le fueron devueltas sus pertenencias.

Nos comunicaron que el proceso había terminado. Maceda me pidió que recibiera las cenizas y las entronizara en su casa donde había anunciado para las 9:00 am la apertura de un libro de condolencias. Eran casi las 5:00 am cuando llegamos a la sede de las Damas de Blanco. Cerca de cincuenta personas ya estaban allí. Colocamos la bandera. Ángel Moya y yo desocupamos una mesa donde deposité el ánfora.

Entre los presentes estaba Diosdado González (otro de los 75), mi ex compañero de prisión. Aproveché para saludarlos a él y a su esposa, Alejandrina García de la Riva.

Rezo de rosarios
A las 6:00 am todos rezamos el rosario junto a Laurita (hija de Laura Pollán). Para dar cumplimiento a la voluntad de su madre, anunció que había decidido compartir las cenizas de su cuerpo: una parte sería llevada al panteón familiar en Manzanillo; la otra sería esparcida en un campo de flores. Las cenizas no fueron expuestas porque Maceda encontró contraproducente hacerlo. Laurita se llevó el ánfora a Manzanillo. Luego, en la mañana del domingo, me comunicó que las había depositado junto a los difuntos de la familia Pollán.

A las 9:30 am dirigí el rezo de otro rosario y a las 12:00 meridiano rezamos el Ángelus por el alma de Laura, con el Santo Responso.

Regresé a mi casa con un ramo de flores blancas que serían llevadas el domingo a la iglesia de Santa Rita, acción que no consumamos porque Katia, Aimé Cabrales, Elizabeth Kawooya Toca, Abdel Rodríguez Arteaga, Hans Delgado Arteaga y Juan Manuel Lara Vidal fueron arbitrariamente detenidos al salir de mi casa. Durante el arresto el teniente Juan de la seguridad del estado rompió el arreglo floral en la vía pública.

Sólo me queda rezar por el eterno descanso de su alma, continuar su infatigable lucha, apoyar al colectivo de mujeres que fundó tras los sucesos de la Primavera Negra de Cuba (2003) y que dirigió por ocho largos años. Seguiré brindando mi humilde vivienda para sede alternativa de las Damas de Blanco y viviré con la confianza de que Laura Pollán Toledo permanecerá para siempre entre nosotros.


Posteado por: "Comité Pro Libertad de Presos Políticos Cubanos"

RECORRIDO EN BALSA (CAPITULO 1) Continuación



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-Ellos piensan irse esta noche, así que tienen que apurarse. Están en un lugar que le llaman “La Palometa”. A esta hora y siendo domingo es más difícil conseguir un transporte que los lleve hasta allá, pero si deciden ir, deben salir hasta la calle principal, que es donde pasan los vehículos que van hasta “Caletones”- Yo tengo que ver a mi hijo antes de que se valla. En caso de que no lo veamos  volvemos de nuevo por aquí- Le dijo Marina al Sr.- En el fondo de la casa una Sra. le lavaba la cabeza a una niña y se lamentaba de la epidemia de “piojos” que sacudía a la población. – ¡No se preocupe Sra. que esa plaga está extendida en todo el país! La falta de jabón, detergente, etc. hace difícil su eliminación- Le dije- Nos despedimos de la  humilde y bondadosa  familia, y no dirigimos inmediatamente hasta la avenida principal... Al pasar por el lugar donde habíamos visto a las tres mujeres, éstas se encontraban ahí todavía. - ¿Supieron algo? –  Preguntó una –  Si, nos dijeron que están en la Palometa- Repuso Marina-  ¿Y  qué piensan hacer? – Irnos inmediatamente para allá.  ¿Nos regala un vasito de agua, por favor?-  Si vengan para acá. ¡Siéntense!  ¿Quieren un poquito de café? – ¡No gracias, estamos apurados!-  Después de beber el agua nos despedimos y salimos  hacia la calle principal.  No podíamos perder tiempo si queríamos verlos. Preguntamos a unos transeúntes que por allí pasaban, como podíamos llegar a este lugar. Después de darnos una explicación, Marina y yo nos encaminamos hacia “La Palometa”.
El camino era un terraplén polvoriento y con ningún tráfico de vehículos,. A ambos lados del camino habían árboles y el campo estaba repleto de “Marabú”  No nos quedó mas remedio que continuar caminando, hasta lograr llegar a nuestro destino.. Después de caminar algunos Kms., vimos a los lejos, en nuestras espaldas, una nube de polvo, lo que indicaba que algo se acercaba. Efectivamente era un tractor con una carreta de remolque. Le hicimos señas y se detuvo frente a nosotros –Por favor,  ¿pasa Ud. por La Palometa?-  ¡Arriba! ¡Súbanse!- Nos dijo el amable chofer-  En la carreta iban de 7 a 8 personas, una de las cuales nos ayudó a subir. Le preguntamos si quedaba muy lejos  la Palometa- No, una media hora de camino- Contestó uno de los pasajeros- ¿Buscan a alguien?- Si, buscamos a unas personas que se van del país y nos dijeron que estaban por aquí - Le respondimos- Bueno,  esta mañana vimos a unos muchachos que andaban con una balsa, y cogieron por aquél camino- Nos señaló para un trillo que quedaba al lado derecho de la vía, rumbo a la costa. Después de recorrer unos 10 o 12 Km., el chofer detuvo el vehiculo se viró hacia nosotros y nos dijo _! Familia, hemos llegado a la Palometa!  
Descendimos de la carreta y  comenzamos a orientarnos. Estaba oscureciendo, aunque se divisaban las cosas. Enfilamos rumbo al trillo, bordeado de pequeños árboles, y frente a nosotros se  encontraba  el mar, que a esa hora de la tarde se veía gris, con un cielo nublado.  Miramos para todas partes sin lograr ver a nadie. Comenzamos a gritar el nombre de Tony, pensando que pudiera estar  cerca, metido en uno de los matorrales. Continuamos avanzando por toda la costa y sobre los arrecifes. No se veía a nadie, por lo que aconsejé a Marina, para salir  de nuevo a la carretera y avanzar más hacia  adelante...Así lo hicimos. Cuando habíamos avanzados unos 100mts. vimos que se nos acercaban dos personas. Llamaban a alguien, pero no las escuchábamos bien.

Continuará


martes, 11 de octubre de 2011

RECORRIDO EN BALSA (CAPITULO 1) Continuación



(11)

                                                                                  Rescatan a 28 balseros que querían huir de Cuba
A mi mente vino, como un coloso gigante, el  histórico malecón habanero. Se veían pocas personas. Marina iba bien atenta, mirando el nombre y números de las calles por donde pasábamos. De repente le dice a Pedro- ¡Para aquí, que esta es la calle que buscamos!-Descendimos del camión  despidiéndonos de nuestro amigo. Cruzamos la avenida y subimos por la calle Narciso López. Esta era una calle amplia, con poco tráfico y personas. Las casas eran rústicas, con falta de mantenimiento y pintura, por lo que se acentuaba más la pobreza  y miseria del lugar. Habíamos caminado unas tres cuadras cuando escuchamos, a tres señoras que conversaban en la acera por donde caminábamos, pronunciar el nombre de Pascual. Este era el nombre de la persona a quien buscamos – Por favor, una pregunta-dijo Marina- Nosotros estamos buscando a un Sr. llamado Pascual, que según nos dijeron vive por esta calle- ¿lo conocen ustedes? - Bueno por aquí viven dos Pascual, pero no se cual de los dos buscan ustedes- ¿conocen el apellido? -No, solo conocemos el nombre, ni siquiera lo conocemos personalmente- Mire, aquí enfrente vive uno que se fue del país hace tres días y al final de la cuadra, por esta misma acera, vive otro que salió esta mañana con un tractor remolcando una balsa, que también se van del país. Lléguense donde vive este que esta más cerca y pregunten- nos dijo amablemente una de las Señoras-. Acto seguido nos pregunto- ¿También se van ustedes? –En otros tiempos esta pregunta hubiera parecido indiscreta y arriesgada, pero ahora era normal- No, buscamos al hijo nuestro que está en el grupo. ¿Saben ustedes si con el que se fue hace tres días iba alguna persona llamada Tony o una muchacha llamada Sandra? – No, no sabemos, lo que si sabemos es que llegaron a los Estados Unidos. ¡Ojala y sus familiares estén ahí, mijita!-respondió una de las mujeres. Esto lo decía con el claro propósito de alentar a Marina, la cual se notaba angustiada y nerviosa. Nos despedimos de las tres mujeres y nos dirigimos a la primera casa, que estaba más cerca. Nos recibió una señora con aspecto cansado, pero con cierta  alegría.- ¡Buenas tardes!, por favor podría decirnos si con Pascual, salió un muchacho llamado Tony?- No, no iba nadie con ese nombre- nos respondió la mujer-Esta respuesta nos desalentó un poco. Nos despedimos y continuamos rumbo a la segunda casa. Al llegar al final de la cuadra, doblamos ala izquierda y casi al comienzo de la cuadra y al lado derecho de ésta, vimos a un jovencito que se encontraba parado en la acera.  Nos dirigimos hacia él y le preguntamos-  ¿Conoces a Pascual? - si es mi Papá, pero no se encuentra en la casa. Salió esta mañana bien tempranito- nos dijo el muchacho- En esos momentos salió un Sr. de unos 65 o 70 años de edad.- ¿Buscan ustedes a Pascualito?- Si, le respondimos.- Vengan para acá y siéntense ahí- nos señalo para dos sillas  de madera que se encontraban en la humilde salita de la casa-Mire, nosotros estamos buscando al hijo nuestro que se llama Tony, el cual se va del país con un Sr. llamado Pascual y nos dijeron que aquí vive un Sr. con ese nombre y decidimos llegar para saber si nuestro muchacho está en el grupo, estamos desesperados- le dije- No se preocupen, que Tony, Sandra, Paquito y Alexander están con Pascualito, él es mi hijo-nos respondió - Salieron esta mañana a las 6am en un tractor con la balsa, piensan salir hoy al anochecer. Ellos se pasaron aquí varios días en la casa y son magníficos muchachos.- ¿Y por dónde se fueron?- preguntó Marina-


Continuará

lunes, 10 de octubre de 2011

CONTINUAN LAS PROTESTAS Y LA REPRESION EN CUBA.


Detenidos Guillermo Fariñas y al menos una decena de opositores en todo el país

Algunos activistas han sido liberados. Este lunes se produjeron protestas en Santa Clara, Sancti Spíritus, Matanzas y Las Tunas.
La policía política de Santa Clara detuvo este lunes a varios opositores pacíficos, entre ellos a Guillermo Fariñas Hernández, informó Radio Martí.
Según el periodista independiente Carlos Baluerdy Oregón, los activistas fueron arrestados cuando se dirigían al Parque Leoncio Vidal "con las bocas tapadas, en apoyo a los huelguistas que están en el Reparto Virginia, protestando contra las golpizas que se han incrementado especialmente contra las mujeres".
Fariñas estuvo detenido casi tres horas, según contó a DIARIO DE CUBA.
"Me llevaron a la quinta unidad de la Policía para impedir una manifestación silenciosa alrededor del parque Vidal por el 10 de octubre", añadió.
Uno de los activistas, José Lino Ascencio López, tuvo que ser trasladado al hospital tras los golpes policiales.
"Le hicieron una radiografía y tiene contusiones y neuritis intercostal", apuntó Fariñas.
Entretanto, el disidente Oswaldo Payá Sardiñas denunció que Roger Curbelo Tamayo, activista del Movimiento Cristiano Liberación (MCL), está detenido desde el sábado 8 de octubre bajo proceso de instrucción.
Agregó que Elder Curbelo Tamayo, Héctor Sánchez Garcés, Fredy Garcés y Marcos Morales también han sido arrestados en esta nueva escalada represiva.
Por otra parte, la policía en Pedro Betancourt, Matanzas, arrestó este lunes a un grupo de opositores que se reunieron para recordar el 10 de octubre de 1868, fecha del inicio de las guerras de independencia.
Posteado por: "Comité Pro Libertad de Presos Políticos Cubanos"

RECORRIDO EN BALSA (CAPITULO 1) Continuación



(10)
 Rescatan a 28 balseros que querían huir de Cuba
                                    
Guillermo terminó de reparar el camión sobre las 7pm, por lo que decidimos posponer el viaje para el siguiente día, a la misma hora.
A las 2:10pm del día 28 de agosto, escuchamos la corneta del camión de Pedro, el cual nos espera en la esquina de la cuadra. Estábamos preparados, por lo que de inmediato salimos. Nos montamos en la cabina del vehículo, junto a Pedro y partimos hacia Gibara. Esta vez sí llegaríamos.
En el trayecto, Pedro y yo comentábamos sobre la crítica situación que se estaba viviendo. Cada día transcurrido era peor que el anterior y no se vislumbraba, ni a corto ni a mediano plazo, medidas que mejorasen la terrible situación por la que atravesaba la isla.
Al llegar a un lugar conocido por “Aguas Claras” observé aglomeración de personas a ambos lados de la carretera. Un Sr. vestido de amarillo detenía a los vehículos  estatales que pasaban en ambas direcciones, le pedía la hoja de ruta al chofer y de acuerdo al lugar de destino le subía personas al transporte, hasta a atiborrarlo de improvisados pasajeros. Previamente se les había entregado un tiket con un número, el cual iban llamando por su orden. Los que les convenia la ruta, debian pagar el importe que le correspodería pagar en un ómnibus. El dinero era depositado en una alcancía que el hombre vestido de amarillo ponía antes de subir al vehículo.
Puede ver personas con zapatos amarrados con alambres , en chancletas, ropas rotas y sucias. En esta parte de la isla, el período especial se hacía sentir con mayor fuerza y crudeza. Estas escenas se repetían en las terminales de ómnibus y ferrocarriles.
Pasamos despacio, pero sin ser detenidos. Pocas veces detienen a un vehículo con chapa particular.
El gobierno había habilitado estos puntos en todo el país, con el propósito de aprovechar al máximo las capacidades del transporte estatal, pues el transporte público de ómnibus, trenes y “Guarandingas” apenas existía.
Continuamos viaje hacia Gibara. Era la segunda vez que pisaba tierra gibareña.  En los primeros días de noviembre de 1959, había estado por las montañas de la región, durante la desaparición del Comandante Camilo Cienfuegos. La incipiente dictadura cubana, trataba de ocultar la verdadera causa de la muerte de Camilo, y para ello movilizó a gran parte de la población cubana en la infructuosa búsqueda del legendario guerrillero.
¡ Que lejos estaba  el pueblo de Cuba, de imaginar siquiera, que el único y verdadero culpable de la muerte de Camilo, era  el propio Fidel Castro Ruz ¡
Ya en la entrada de Gibara, pude ver, en la parte derecha del camino, que habían desbrozado una arboleda de pinos que en otros tiempos le daban esplendor y belleza a esta parte del poblado, según el decir de Pedro Estrada.
La población venia a recrearse y a disfrutar, bajo las sombras de los pinos cortados, momentos agradables junto a sus familiares. Los fines de semana acudían allí cientos de excursionista locales para bañarse  y pasar el día en este exquisito lugar.
Este pinar fue cortado porque a un “sesudo” del gobierno local se le ocurrió sembrar cocos. Hoy la población no tiene ni pinos ni cocos, perdiendo el único lugar cercano  de esparcimiento que tenían.
Al entrar al pueblo se observa un pequeño malecón, de unos cien  o docientos metros de largo.

Continuará

domingo, 9 de octubre de 2011

RECORRIDO EN BALSA (CAPITULO 1) Continuación



(9)

 
Tony, joven de 22 años, honrado y trabajador, con un hijo de 5 años de edad, había decidido irse del país buscando un futuro mejor para su familia, pues sabía que en Cuba todos los caminos hacia la prósperidad y la libertad estaban cerrados para los isleños y así se lo hizo saber a la progenitora de sus días. La madre trató de persuadirlo para que desistiera de esa  osada idea, pero él  le respondió: -Mami, no me vas a convencer, ya lo he decidido y no hay marcha atrás. No se preocupen, que la salida la haremos en una embarcación de 21 pies, con motor fuera de borda; y  entre  la tripulación hay tres personas que son “lobos de mar”. El viaje es seguro- Esto lo decía para no preocupar a la madre, pues en realidad la embarcación era una precaria y destartalada Balsa, la cual habían construidos con recortes de madera y 5 cámaras de camión.
Después de conseguir una lona con la cuñada de mi esposa, la cual serviría de vela, Tony se despidió de la familia. Fue una despedida triste y emotiva. A mi esposa se le salían las lágrimas.
-Si dentro de tres días no he regresado por aquí es que  nos fuimos. Ya los llamaré en cuanto llegue-Antes de irse nos dió la dirección donde se encontraba parando en Gibara.
Junto con Tony, salió  su primo Alexander. Otro joven que veía con frustración el futuro de su país y su familia.
Sentí grandes deseos de irme con Tony, pero no tenía la certeza de que todo esto fuera real  y permanecí junto a mi esposa y familia.
En 27 de septiembre de 1989, fui apresado por guardafronteras cubanos a la altura del puente “Vacunayagua”, Matanzas, tratando  de salir ilegalmente en balsa hacia USA. Permanecí 18 meses preso en la cárcel de “máxima seguridad”  de Aguica.
En 1991, a raíz de mi excarcelación ( 27 de marzo de 1991), había presentado, en las Oficinas de Intereses de los Estados Unidos, mi solicitud para salir legalmente del país. Esperaba que de un momento a otro me llegara respuesta a este pedido.
Me sentía asqueado de todo lo que me rodeaba (como ambiente): miseria material, miseria moral, corrupción, depauperación del país, represión, doble moral, y sobre todo la degradación del ser humano. El cubano actual había perdido muchas de las virtudes que como pueblo nos caracterizaban. El sistema comunista cubano se había trazado crear un hombre nuevo y lo estaba logrando, pero para mal de nuestro pueblo.
Habían pasado los tres días que Tony había dado como plazo y  al no regresar, Marina y yo decidimos viajar a Gibara, para saber qué sucedía.
El sábado 27 de agosto mi esposa se entera que Pedro Estrada, vecino que vive al fondo de la casa, viajaría con su camión a Gibara. Marina contacta con Pedro Estrada y éste accede a llevarnos. Quedó en recogernos a las 2pm. A la hora indicada Pedro pasó a recogernos. Antes de enfilar hacia nuestro destino, pasamos por algunos lugares de la ciudad, para recoger hielo, pan etc, los cuales Pedro necesitaría para pasar dos días de descanso en la Playa de “Caletones”. Habíamos recorrido 5 o 6 kms, cuando el camión se detuvo. Pedro bajó, revisó el motor y con profundo pesar nos dijo- Srs. esta mierda se jodió, tenemos que regresar-
Ya de regreso en casa, el tío de mi esposa, Guillermo, se dió a la tarea de reparar el vehículo, pues era mecánico automotriz.

Continuará